Cocción lenta

La cocción lenta saca todo el sabor de los alimentos [Foto: diariovasco.com]

Tradición adaptada

La cocina con tiempo vuelve con las ollas de cocción lenta

La cocción lenta no es una opción para aquellos cuyo ritmo de vida no les da un respiro, pero con las ollas especiales para cocinar a fuego lento se puede volver a los guisos de siempre sin estar pegado a los fogones

diariovasco.com | 01/12/2017 |

La cocción lenta no es solo una forma de cocinar, es el legado de aquellos que antaño invertían horas en la cocina para conseguir sabores auténticos, texturas logradas y aromas que alimentan el alma. La cuestión es que corren tiempos en los que prima la rapidez frente a la calidad, pero ¿y si existiera la forma de cocinar a fuego lento sin pasar horas en la cocina?

La cocción lenta consigue una mejor textura y sabor en nuestras preparaciones

Existe gracias a las ollas de cocción lenta. Este tipo de ollas incluyen un sistema de programación con el cual basta con introducir los ingredientes e indicar el tiempo de cocción que queramos que emplee, para tener lista nuestra receta.

Presenta un sistema de cerrado que evita que se evapore el agua, por lo que no hace falta ir añadiendo más líquido. Además, su sistema antiadherente evita que los alimentos se peguen, por lo que no hace falta estar dándole vueltas ni vigilando la olla.

Esta técnica es, sin duda, la mejor forma de obtener guisos consistentes, platos de cuchara y potajes como los de toda la vida. Una comida que ofrece sabores en su máxima expresión, dado que la cocción lenta facilita que suelte todo su jugo, además de su aroma.

Trucos para una buena cocción lenta

Gracias a estas ollas prácticamente no hay que hacer nada para conseguir un buen resultado, aunque sí que es cierto que hay que tener algunas cosas en cuenta.

Una de ellas es el espesor que queramos conseguir. Como hemos dicho, la tapa estanca hace que no se escape nada de líquido, con lo cual las salsas y fondos no se espesan. Teniendo eso en cuenta, se tendrá que añadir algo de harina y remover, al principio o al final de la preparación. En ese sentido también habrá que añadir la cantidad de agua exacta, no mucha más, como se suele hacer normalmente al cocinar guisos.

Además, una gran ventaja de la cocción lenta es que como saca todos los sabores de la comida, se pueden obtener también grandes platos con cortes de carne de una calidad media-baja, dado que sacará todo su aroma y se conseguirán bocados de lo más jugosos.