Germinados

Los germinados aportan siempre un toque diferente a nuestras ensaladas [Foto: diariovasco.com]

Tipos de brote

Todos los beneficios de los germinados en tus platos

Muy presentes en la cocina oriental los germinados son una gran opción a la hora de dar un giro a nuestra cocina, aportando beneficios y aromas

diariovasco.com | 23/01/2017 |

Podemos encontrar cantidad de germinados diferentes, de semillas y legumbres, con los que conseguir diferentes sabores y texturas, mientras aprovechamos además todo su potencial.

Los  germinados de mostaza aportarán un toque picante a nuestros platos

Los gérmenes de soja son probablemente los más conocidos. Algo gruesos y con una densidad acuosa, son muy utilizados en la cocina asiática. Elaboraciones de wok o tallarines incluyen habitualmente este tipo de brote, aunque se debe tener en cuenta que sus propiedades se ven afectadas tras someter los brotes a cualquier tipo de cocción. Los de esta clase son ideales si queremos añadir jugosidad a nuestra receta.

No tan comunes, los gérmenes de alfalfa son muy suaves y finos, por lo que quedan a la perfección como adorno de cualquier tipo de creación, añadiendo además ese plus de encimas. En la cocina moderna no es extraño encontrar estos brotes a modo decorativo.

Los hay que se utilizan más como mero recurso visual o los que pueden dotar nuestro plato de un fuerte aroma, como es el caso de los germinados de mostaza. Los brotes de esta semilla portan un toque picante, característico precisamente de la salsa elaborada con los mismos, por lo que en este caso lo ideal es utilizarlos como guarnición de algún plato de carne o en otras preparaciones calientes elaboradas como bocadillos, tacos o similares.

Germinados de lentejas

¿Quién no ha plantado de pequeño una lenteja en un bote de yogurt? Esa pequeña plantita que tanto ansiábamos ver aparecer asomando de entre el algodón húmedo es uno de los mejores germinados que podemos utilizar para acompañar nuestros platos.

Lo bueno de estos brotes es que nos aportan lo mejor de los germinados y de las lentejas. Además, es la mejor alternativa para incluir legumbres en las ensaladas sin necesidad de cocinarlas, ya que una vez germinadas quedan jugosas y listas para comer.

Para obtener tus propios gérmenes de lentejas en casa basta con escoger unas lentejas que no hayan sido sometidas a ningún tipo de tratamiento, y humedecerlas, no sumergirlas, en un tarro expuesto a luz, preferiblemente natural. En unos 10 días tendremos nuestros germinados listos para acompañar platos, sorprender con una vistosa presentación o añadirles un poco de aliño y disfrutar de ellos a modo de picoteo o ensalada.

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