Una calabaza en Halloween

La calabaza siempre es protagonista en Halloween [Foto: diariovasco.com]

Historia

Que no te den calabazas por Halloween

La noche del 31 de octubre es Halloween, una fiesta en la que la calabaza es protagonista. ¿Conoces su historia y propiedades?

diariovasco.com | 28/10/2015 |

Las calabazas pertenecen a la familia de las cucurbitáceas, la misma familia que otros productos de gran tamaño como los melones o las sandías. De las calabazas, además, existen especies gigantes que llegan a pesar más de doscientos kilos y son objeto de exposición.

Las calabazas están compuestas por agua e hidratos de carbono y tienen muy pocas calorías

Hay muchísimas más formas de calabaza de las que estamos acostumbrados a ver, incluso alargadas como serpientes. Su cultivo es muy antiguo; se estima que hace más de 7.000 años los descubridores la trajeron a nuestro continente, pero en México hay vestigios de su uso antes de los mayas, aztecas…, al igual que en China.

Hace décadas la palabra calabaza estuvo en boca de miles de personas con motivo del programa “1, 2, 3…”, donde era el regalo para los perdedores. Pero ya Shakespeare la introdujo en el texto de “Las alegres comadres de Windsor” y también está en la Cenicienta transformándose en carroza.

Tienen muy pocas calorías dado que están compuestas fundamentalmente por agua y por hidratos de carbono. Por lo que respecta a los minerales, los que más tiene son potasio y fósforo. Las calabazas son una gran fuente de fibra y tienen vitaminas como E y C.

Quizá por eso los primitivos habitantes de América solían cortar tiras y las asaban al fuego para luego comérselas. En los Estados Unidos es muy típico el pastel de calabaza, cuya andadura comenzó al vaciar las pepitas y rellenar el espacio con miel y leche para luego asarla entre cenizas calientes para que se fuera haciendo poco a poco.

Plinio también

También el historiador Plinio el Viejo se refirió a la calabaza en el libro XX de su “Historia Natural” señalando que “hay una calabaza silvestre llamada ‘somphós’ por los griegos; el interior está vacío, lo que le ha dado su nombre. Tiene el grosor de un dedo y sólo se cría en terrenos pedregosos. Masticada, su jugo es bueno para el estómago”.

Explicó también numerosos remedios medicinales utilizando la calabaza, como por ejemplo para evitar que los dientes se movieran. Quizá porque es un regulador de los nervios y fortalece el sistema óseo, así como los dientes.

La costumbre de Halloween de llevar una calabaza con una linterna o vela en su interior y agujeros para que salga la luz proviene del mito irlandés de Stingy Jack (el tacaño Jack), que engaño al diablo en dos ocasiones y cuando murió Dios no lo quiso en el cielo ni el Diablo en el infierno, estando condenado a vagar con un ascua dentro de una calabaza; ”Jack o Lantern”.