Verduras congeladas

Verduras congeladas [Foto: diariovasco.com]

Leyendas urbanas

4 mitos sobre las verduras congeladas

Infinidad de mitos sobre las verduras congeladas se esconden en nuestra sociedad, mientras una gran cantidad de personas confían en ellos y no disfrutan de las ventajas de las verduras congeladas. Propiedades, calidad o incluso sabor, son cuestionados sin fundamento aparente, mientras muchos dan la espalda a un producto saludable y práctico.

diariovasco.com | 29/07/2016 |

4 mitos sobre las verduras congeladas predominan entre la cantidad de bulos que circulan sobre ella, y no solo son falsos, sino que se alejan muchísimo de la realidad. Ya que a pesar de tratarse de uno de los grupos de alimentos más saludables, y la congelación, la forma más segura de conservación de alimentos, son muchos los que no confían en este método o creen que altera las propiedades de la verdura congelada.

  • Mito 1. “Las verduras congeladas tienen conservantes”. Las verduras congeladas que se adquieren en los supermercados pueden ser exactamente igual de saludables que las frescas, ya que no contienen conservantes de ningún tipo. Precisamente, su conservación se basa en la congelación, por lo que no precisa de ningún tipo de aditivo más.
  • Mito 2. “Las verduras congeladas no conservan sus propiedades”. Se tiende a pensar que al someter la verdura a un proceso de conservación, sea cual sea, sus propiedades se pierden para cuando las vamos a consumir. La ultracongelación a la que son sometidas las verduras que se venden ya congeladas, conservan exactamente las mismas propiedades que presentaban antes de este tratamiento, ya que este proceso las protege de las reacciones que las alteran.
  • Mito 3. “Hay que volver a lavarlas antes de prepararlas”. Este tipo de producto se vende totalmente listo. Antes de ser embolsadas y congeladas, las verduras son lavadas, cortadas e incluso precocidas.
  • Mito 4. “No están buenas”. Como la mayoría de productos que se adquieren en el supermercado, las verduras congeladas necesitan de una preparación. Una cosa es que vengan ya limpias y cortadas, y otra que no haya que prepararlas como el resto de verduras. Al haber estado congeladas, obviamente, necesitarán de un mayor tiempo de cocción para alcanzar su textura ideal. Pero si se cocinan con el mismo mimo que las frescas, no se debería notar que son congeladas.

Por lo tanto, las verduras congeladas no solo son igual de saludables que las frescas, aportando nutrientes y beneficios necesarios en nuestra dieta, sino que además nos ahorran tiempo, y nos permiten disfrutar de la cantidad necesaria sin correr el riesgo de guardar el exceso de producto y que se nos estropee.