Salsa teriyaki

La salsa teriyaki aporta un intenso sabor y mucho aroma a carnes y pescados [Foto: diariovasco.com]

Gastronomía internacional

¿Conoces la salsa teriyaki?

La salsa teriyaki es uno de los aderezos más utilizados y conocidos de la cocina asiática. Y es que pollo, ternera o incluso los pescados son la base perfecta que acompañar con esta salsa.

diariovasco.com | 02/12/2016 |

La salsa teriyaki es fácilmente reconocible por cualquier persona que haya probado comida china alguna vez. Si no es por recordar su curioso nombre, probablemente muchos la tengan en mente por su intenso aroma a salsa de soja, su sabor dulce, su color marrón o su textura viscosa.

Podemos utilizar la salsa teriyaki para aderezar, pero también para cocinar

Sencilla de preparar, solo se necesita salsa de soja, sake, mirin y un poco de azúcar. El menos reconocido de estos ingredientes, el mirin, es un licor similar al shake, aunque con menor graduación alcohólica y un sabor más dulce. Esta sería la receta tradicional, aunque lo cierto es que las salsas teriyaki que podemos encontrar en cualquier tienda a menudo varían la composición original.

A la hora de prepararla, y para ligar los ingredientes, se debe hervir la mezcla para reducirla poco a poco. Con esta cocción conseguiremos la textura propia de esta salsa, así como quemar parte del alcohol. Aunque si preferimos no tener que cocinarla, también se puede optar por añadirle almidón de maíz para espesarla.

Cocción con salsa teriyaki

Además de una salsa, el teriyaki representa también un técnica culinaria. Como lo indica su propio nombre ‘teri’, que se refiere al aspecto brillante de la salsa, y ‘yaki’ que indica un método de cocción. Por lo que si nos apetece disfrutar de una receta teriyaki, además de añadir esta salsa podemos optar por elaborarla desde el principio con ella.

Pollo, ternera o pescados encuentran en la salsa teriyaki el toque ideal para pasar de ser un producto que consumimos casi a diario, a convertirse en un plato diferente y exótico.

Cocinar con esta técnica aporta un toque extra de sabor, al conseguir que el alimento se impregne de la salsa. Además, es perfecto también para sustituir el aceite a la hora de utilizar la sartén, ya que la misma salsa evita que el alimento se quede pegado.

Basta con preparar las piezas, ya sean de pollo, carne o pescado, bien limpias y cortadas ya con el tamaño que las vayamos a servir, y macerarlas a conciencia en la salsa. Una vez estén totalmente impregnadas se pasan por la plancha o sartén muy caliente. Utilizada esta técnica, el plato ya presenta un intenso aroma, aunque si nos parece insuficiente, siempre se puede añadir salsa a posteriori.