Torta de San Blas

La torta de San Blas tiene su origen en Eibar y, desde ahí, se expandió [Foto: diariovasco.com]

Curiosidades

La torta de San Blas, de Eibar a toda Gipuzkoa

Con motivo del día de San Blas, muchas de nuestras pastelerías o panaderías se llenan de la torta de San Blas, tradicional especialmente en Eibar

diariovasco.com | 28/01/2019 |

A finales de enero o comienzos de febrero, coincidiendo con la celebración del Día de San Blas, el día 3 concretamente, muchas de las pastelerías de nuestro territorio se suelen llenar con la tradicional torta de San Blas. Pero… ¿de dónde nace esta costumbre?

Blas era un obispo y médico que realizó curaciones milagrosas

Se trata de una tradición que comenzó en Eibar y que desde la localidad armera poco a poco se fue extendiendo al resto de Gipuzkoa hasta llegar a encontrar este delicioso dulce en cualquiera de nuestras panaderías o pastelerías.

Cuenta la leyenda que Blas era un obispo y médico que solía lograr curaciones milagrosas. Tanto es así, que en una ocasión logró salvar la vida de un pequeño al que se le había quedado enganchada en la garganta una espina de pescado. De ahí, que San Blas sea conocido como el Santo que se encarga de protegernos de los males de garganta.

Hace muchos años, en Eibar comenzaron a realizar una sencilla elaboración a base de huevo, azúcar, manteca, levadura, y harina con la que solían elaborar una torta. A esta masa le añadían bien semillas de anís o bien esencia de este mismo ingrediente, que suele ser utilizado en medicina como un buen remedio para el catarro.

Una vez amasado todo, se le da su habitual forma aplastada y se le suelen crear unos picos en los bordes antes de hornearlo y cubrirlo con una especie de merengue a base de clara de huevo y azúcar glaseado. Desde hace unos años, una vez glaseada la torta, se tiende a decorarla con unas letras de chocolate en las que se puede leer ‘San Blas’.

Que sea bendecida

La tradición manda que antes de consumirla, el mismo 3 de febrero, se debe acudir a la Parroquia para bendecirla de forma que al comerla se nos curen todos los males de garganta o el Santo nos proteja de sufrirlos. Tan importante era esta tradición que incluso los colegios, durante muchos años, daban fiesta a sus alumnos para que pudieran ir a bendecirla.

Pero la tradición de la torta de San Blas no termina aquí, ya que para cumplirla de forma correcta, además de la torta debe llevarse a bendecir también un cordón que luego habría que llevar en el cuello durante 8 días y posteriormente quemarlo.