Una buena opción

Begiristain: una sidrería llena de tradición

La sidrería Begiristain está enclavada en Ikaztegieta en el caserío Iturrioz, que data del siglo XVI. Se trata de un entorno verde y tranquilo ideal para ir con niños los fines de semana

diariovasco.com | 24/02/2015 |


Sidrería Begiristain
Telefono943652837
E-mailbegiristainsagardotegia@gmail.com

Horario: De 13.00 a 19.00 h. y de 20.00 a 24.00 h.
Descanso semanal: Lunes

Iturrioz Baserria
Ikaztegieta,
Gipuzkoa 20267


El pasado 5 de enero abrió sus puertas un año más, fiel a su cita, la Sidrería Begiristain de Ikaztegieta, que permanecerá abierta hasta los sanjuanes, en pleno mes de junio, para disfrute de los amantes a la sidra. Ofrece cenas de martes a sábado y comidas los sábados y los domingos y además, es un lugar ideal para acudir con niños por su entorno verde y tranquilo en el que los más pequeños pueden jugar al aire libre sin peligros.

La sidrería Begiristain tiene cabida para alrededor de 150 personas que en esta época del año disfrutan con el típico menú de sidrería en un comedor recientemente reformado y que se muestra especialmente cálido y acogedor ante el visitante. Para abrir boca, se ofrece  una cazuelita de txistorras, la habitual tortilla de bacalao y el bacalao con pimientos.

José Gregorio Begiristain, abuelo del actual dueño, comenzó a fabricar sidra allá por el año 1937

El plato fuerte es, sin duda, la chuleta, una auténtica delicia con reconocida fama que le convierte en un auténtico reclamo para clientes que se acercan desde Álava o Navarra exclusivamente para tomarla. Son chuletas de vaca especialmente seleccionadas de ganado que se utiliza para producir leche, por lo que son muy generosas en beta y grasa. Además, sólo escogen las seis chuletas de la parte alta de la pieza, por lo que la calidad es máxima.

También hay que mencionar que en este establecimiento existe la posibilidad de comer ‘cordero al burduntzi’ (la forma más antigua y tradicional de asar, colocando el cordero limpio ensartado sobre las brasas, a la distancia justa para que se haga poco a poco, volteándolo cada 15 minutos para que se repartan completamente los jugos), siempre y cuando se realice la reserva de antemano. La sidrería tiene la posibilidad de asar tres corderos a la vez, lo suficiente como para dar de comer a 45/50 comensales.

El menú se completa, como manda la tradición, con queso con membrillo y nueces y aunque el precio depende de lo que se consuma, lo normal suele ser pagar entre 28 y 35 euros. Además, durante todo el año existe la posibilidad de adquirir en el establecimiento sidra embotellada.

Sidrería Begiristain, desde 1932

La Sidrería Begiristain tiene una larga tradición. El caserío Iturrioz, levantado en el siglo XVI, era en 1932 la segunda sidrería que más litros producía en toda Gipuzkoa (unos 100.000 litros) y la más grande del Goierri. Fue José Gregorio Begiristain quien a principios de siglo comenzó a producir sidra de forma industrial y el negocio familiar ha ido pasando de generación en generación hasta nuestros días.

Este año se han producido en la Sidrería Begiristain 100.000 litros de sidra, en un gran porcentaje (80%) con manzana gallega y con el porcentaje restante de manzanas de la zona. Cuenta con 18 ‘kupelas’ (barricas) desde las que el visitante puede degustar directamente la sidra al grito de ‘txotx!’, expresión utilizada para llamar a los acompañantes a degustar un vaso de sidra.

Los sábados por la noche ofrece servicio de autobús que pasa por Legazpi, Urretxu, Zumarraga, Ormaiztegi, Lazkao, Tolosa, Beasain y  Ordizia finalizando el trayecto en las sidrerías de Legorreta e Ikaztegieta. Para hacer uso del servicio de autobús es necesario avisar cuando se realice la reserva en la sidrería. El precio de ida y vuelta es de 6 euros.

Entre semana, además, existe un servicio de taxi o microbús que también cuesta seis euros por persona y que pasa por las mismas localidades. Además, ir en tren es otra opción a tener en cuenta, ya que el apeadero de la localidad está a menos de diez minutos a pie de la sidrería.




sukaldaTU por Ainara López