El asador-sidrería Laia es uno de esos lugares que merece ser visitado, no sólo por la calidad y variedad de su carta, sino por el espectacular entorno que le rodea y que hace que el mero hecho de sentarse a la mesa sea toda una delicia para los sentidos.
Con parking propio y en un encantador caserío reformado al detalle, que mezcla el diseño minimalista con toques vascos y rurales, cuenta con un amplio y luminoso comedor para 160 comensales (más otro comedor privado con capacidad para 50 personas) que se abre gracias a sus magníficos ventanales a los montes Jaizkibel y Peñas de Aia, ofreciendo un contacto casi directo con la naturaleza.
Apuesta por la materia prima fresca y de calidad
En Laia hay una oferta gastronómica casi para cualquier gusto, aunque siempre apostando por la materia prima fresca y de calidad. Desde su tradicional menú de sidrería en su moderna bodega, con sidra al txotx de sus propias barricas, pasando por un menú del día que cambia a diario y tiene cada vez una mayor legión de seguidores, o por menús especiales para grupos (por encargo) y bodas, banquetes o reuniones de empresa. Hasta llegar a su carta.
Una carta que, por supuesto, merece una atención aparte, al igual que su cuidada y variada bodega de vinos. Y es que el Laia ya contaba con un nombre entre los mejores parrilleros, pero ha querido dar un giro más de tuerca para sorprender a su clientela.
En 2010 recibió el Premio al Restaurante Revelación del congreso Más Gastronomía
Porque a sus especialidades de carnes y pescados a la parrilla hay que añadir una selección de primeros platos y media docena de segundos que pasan también por sus brasas: hongos de temporada, paloma, vieiras, foie, kokotxas o pulpo (de temporada). Toda una declaración de intenciones y una apuesta que le han deparado no pocos elogios.
Entre las otras especialidades que salen de su cocina se podrían destacar la ensalada templada de hongos y foie con langostino crujiente, la paletilla de cordero lechal al horno o, para terminar con buen pie, la tabla de quesos del país (Urbia, Gorbea, Carranza, Idiazabal, tierno de vaca, crema de fresco al txakoli). El año pasado recibió el Premio al Restaurante Revelación, dentro de los premios Más Gastronomía 2010. Por algo será.




