El Xixario es uno de esos restaurantes/asadores francos, directos. No hay trampa ni cartón; lo que ves es lo que hay. No hay grandes ornamentos ni nombres emperifollados para hablar de platos de toda la vida. Pero eso sí, lo que hace, lo hace bien. Y si de algo sabe su parrillero, Luis Mari Uranga, es de asar el pescado.
Porque estar en Orio y estar en un asador es pecado. Orio es uno de esos pueblos marineros pequeños de tamaño pero muy grandes en todo, y no sólo por su trainera. Frente a su costa se cazó la última ballena del Cantábrico y esa tradición pesquera ha llegado hasta nuestros días, con grandes cocineros que saben hacer de cada plato de pescado una obra de arte. Y en esta corte sobresale el gran rey, el besugo del Xixario. Decíamos que estar en Orio y no probar una parrillada de pescado es pecado. Pues perdernos la especialidad de la casa en el Xixario es pecado mortal.
Un ambiente familiar
El ambiente de este establecimiento es familiar, siendo regentado actualmente por la segunda generación familiar, a cargo de Luis Mari y Ramón. El servicio es bueno, intentando agradar al cliente. El producto que se sirve a la mesa es siempre de primera calidad.
Situado en el centro de la localidad guipuzcoana, con más de 46 años de tradición, está especializado en carnes y pescados a la parrilla. Cuenta con un comedor para 34 personas y una amplia terraza, que abre en época estival, aprovechando las agradables temperaturas que hacen de este rincón un lugar muy propicio para disfrutar de una buena parrillada.
Ofrece una extensa carta con un precio medio de una excepcional relación calidad/precio, selecta carta de vinos (blancos, rosados y tintos, txakoli, albariños, crianzas, reservas, grandes reservas de Rioja Alavesa, Rioja, Navarra, Ribera del Duero, Toro, La Mancha), así como cava de puros (Habanos, Partagás, Cohibas, Montecristo, Monterrey, Vegafina...).
También dominan el rodaballo, el rape, los cogotes... todo a la parrilla
Además de cocina a la parrilla, en el Xixario podemos degustar exquisitos entrantes como gambas frescas a la plancha, langostinos, bonito, anchoas, jamón ibérico... En los pescados sobresale el besugo, pero también encontramos rodaballo, rape, cogotes... a la parrilla. Y si aún y todo a alguien le sigue apeteciendo algo de carne, el chuletón a la parrilla también cuenta con una merecida fama.
Cierra los miércoles, excepto durante julio y agosto, cuando abre todos los días. Noviembre es su mes de vacaciones y en ocasiones cierra también 15 días en febrero.




