Cata vinos elite Arzak

Estos fueron los expertos invitados a la cata de vinos de elite en Arzak [Foto: diariovasco.com]

Cata vinos de elite

Unos vinos excelentes

El Restaurante Arzak acogió una de las catas más esperadas del año, aquélla en la que se reúnen esas botellas sobresalientes perfectas para estas fechas navideñas

diariovasco.com | 20/12/2018 |

La esperada cata de los grandes vinos para la Navidad se repitió en el Restaurante Arzak. Una celebración así requiere un restaurante excelente y una atención que también busca la excelencia como la que ofrecen Mariano Rodríguez y Adolfo Avilés. Es simplemente espectacular la manera en la que se prepara la cata y se habla de los vinos en ese entorno.

Llegan vinos de varias denominaciones y dimos el primer paso en Ronda, Málaga. Tadeo 2015 de Cortijo de los Aguilares, con la Petit Verdot como protagonista que parece que se haya adaptado a la zona como si fuera propia. Es la última uva que recogen y parece que Bibi García le da un trato especial para que parezca seda, un toque de maduración que juega con la madera. No es concentración porque el vino fluye. Intenso, largo, lleno de placer.

En Arzak, la atención de Adolfo Avilés y Mariano Rodríguez busca siempre la excelencia; su labor es espectacular

Entre la representación riojana Casa Pomal Gran Reserva 2011 es un vino que destaca por su alianza con el compromiso por la calidad. La añada que celebra el centenario de la marca fue una de las mejores y este vino mantiene su elegante línea clásica. Es distinguido, para las mejores mesas, un gran vino gastronómico hecho con pasión como la mejor gastronomía.

Roda I 2012 es también un riojano de los grandes. Con la mirada puesta en la tradición es de un corte ligeramente más moderno. Más fruta roja y la madurez que la da un toque de concentración, una madera perfecta que juega y hace que asomen las especias, de carácter mineral es elegante y largo como lo son los mejores vinos.

En el paseo por diferentes zonas llegamos al Somontano Blecua 2011. Es el proyecto de bodega boutique con los vinos que mejor les representan. Está en su mejor momento, el estilo de vinos que más pueden gustar, cuando la fruta y la madera se han fundido para dar todo lo que se busca en un vino de alto nivel, fruta, especias, hierbas, aromas de bosque, mineralidad, los Pirineos uniendo al Mediterráneo y el Atlántico en una botella.

Siempre un placer encontrarte con Gran Colegiata Campus 2014 de Bodegas Fariña, la primera bodega en poner el nombre de Toro entre los vinos de gran nivel. Este es su vino estrella con cepas centenarias de Tinta de Toro. Una auténtica joya de complejidad y elegancia, su paso por boca es sedoso, te llena el paladar de sensaciones y se alarga.

Desde La Horra

Regina Vides 2015 de Viña Sastre de la colección de vinos de parcelas procede de La Horra (Burgos) una de las zonas de mejor calidad de Ribera del Duero. Selección de viñedos de parcelas reconocidas y un trabajo preciso dan como resultado un vino nuevo, que cada año que se produce da nuevas alegrías por su elegancia y profundidad. Estos son los vinos que quieres para una gastronomía de lujo.

Son el estilo de vinos que hace que te apasiones por sus aromas y su gusto: deben disfrutarse todo el año

También de La Horra llega Corimbo I 2013. Es uno de los vinos mejor valorados. Agustín Santolaya ha querido trasladar a la Ribera del Duero la elegancia de sus vinos. Este vino además sólo sale en las mejores añadas, mucha fruta bien sujeta por la madera y lo mejor es la frescura gracias a su acidez, que permite pensar en lo que durará años.

Arzuaga Reserva 2012 también aprovecha viñedos casi centenarios de la provincia de Burgos. Este Ribera del Duero es muy complejo en aromas, fruta madura con toques dulces de los taninos, especias y algo de caramelo de los tostados, fácil entrada en boca y dura un largo rato. Un vino con carácter.

Gente joven haciendo vinos con pasión, así se hacen los mejores vinos. Así es Punta Esencia 2014 de Bodegas Neo, en el que la madera y la fruta deben forman un solo cuerpo, una armonía en la que nadie destaca. Así es este vino complejo, lleno de matices de frutas, tostados, especias, hay mineralidad. Un vino para consumir pero que tendrá su tiempo en botella para disfrutar

Un proyecto joven pero con muchos años de experiencia detrás es el de la Compañía de Vinos Iberian, que arrancó en Ribera del Duero con Viñas del Jaro. Elaboran Chafandín 2016 con uvas de un solo pago, seleccionadas y con un proceso muy cuidado. Es un vino potente, con carácter, mucha fruta negra madura, especias y toffees de la madera, redondo final en boca, equilibrado y largo.

Pago de Las Sabinas 2016 de Bodegas Zífar en Peñafiel pertenece a un importante proyecto vitivinícola que traslada a la Ribera del Duero su pasión por la tierra y el viñedo. Así sale este vino muy expresivo, con muchos matices de frutas rojas, la elegancia, la suavidad, cómo llena la boca y lo que perdura.

En La Rioja

Las bodegas de La Rioja apostaron por grandes añadas en esta cata. Arrancamos con Fernández Piérola Reserva 2008, un vino que se hizo con la mirada puesta en la tradición riojana y que ahora muestra todo su potencial. En el color ya sabes que te encuentras con la historia. Cueros elegantes, madera seria y lo mejor de estos vinos es que la fruta aparece al final haciendo que se alargue en boca. Aún conserva una buena acidez.

Una bodega como Vinícola Real que nace con la idea de hacer grandes vinos de terruño con personalidad no puede fallar cuando presenta 200 Monges Reserva 2010. Un gran año para un vino que se distingue. Fruta roja, algo de especias y en boca entrada elegante la madera sólo se intuye, refuerza la elegancia. Muy sabroso y con acidez agradable.

Cerro Añón Gran Reserva 2010, la marca más tradicional de Bodegas Olarra, no esconde su carácter riojano. Es pura tradición en un gran año y sale cuando el vino ya está hecho para disfrutar. Frutos rojos maduros acompañados por especias, vainilla y algo de tabaco. Acidez que da frescura pero, además, da idea de lo que va a durar el vino. Un vino elegante en boca y sobre la mesa.

Bordón de Anglada 2012 el vino que Bodegas Franco-Españolas dedica a su fundador solamente se hace en años de gran calidad. Así sale este vino lleno de armonía entre la fruta roja madura y los destellos de la madera que le dan especias, tostados y café. Es un vino elegante y gastronómico. La bodega está, de nuevo, a la altura de los mejores representantes de La Rioja.

Acierto seguro

Es fácil acertar con Conde Valdemar Edición Limitada 2015. Uva seleccionada, elaboración muy cuidada y toda la experiencia detrás de cada botella numerada. Fruta roja madura y algo de fruta negra, especias, vainilla y tostados elegantes de una madera muy bien integrada. Mucha frescura gracias a su acidez, muy divertido al final porque el vino es juguetón en su profundidad.

San Román 2015, de la bodega del mismo nombre, es uno de esos vinos que llegaron a finales de los 90 para quedarse para siempre entre los gastrónomos. Son vinos con mucha estructura pero elegantes, en nariz es una explosión de frutas y en boca empieza con energía. Parece que te va a sobreponer pero te das cuenta de su finura gracias a que los taninos están bien esculpidos. Ponle a este vino una buena txuleta y verás lo bien que lo pasa, recomendó un sumiller, y todos lo imaginamos.

La familia Eguren arrancó uno de sus proyectos más ambiciosos en Toro con la bodega Teso de la Monja, poco después pudimos disfrutar de Victorino, un vino elaborado de los mismos viñedos de más de 60 años. Te llena la nariz con fruta madura, y ya sabes que te vas a encontrar con un vino de carácter con mucha personalidad, taninos que se hacen finos en boca y mucha largura, equilibrio y elegancia es de lo que te acuerdas.

La bodega navarra Príncipe de Viana presentó hace años su vino mejor valorado 1423 (homenaje al primer Príncipe). La joya de la corona lo llaman y es una declaración de intenciones. Tempranillo y Garnacha dan a este vino complejidad y muchos matices que se transforman en placer para el paladar, equilibrio, intensidad y mineralidad lo distinguen.

A los blancos llegamos con una de las mayores sorpresas de la cata, Bordón Viña Sole 2010 de Bodegas Franco-Españolas. Un blanco que se hace solamente en las mejores añadas y es una clara demostración de que la Viura bien elaborada puede dar muchas sorpresas y satisfacciones. Sólo por el color ya sabes que estás ante un grande, luego hay especias, membrillo y es graso, una entrada en boca elegante, disfrutar y no parar.

Los blancos

Vinícola Real, esa bodega especial con un concepto de vino de pago, presenta el blanco 200 Monges Selección Especial Blanco 2008, un reserva que saca lo mejor de la viura, malvasía y la garnatxa blanca y sale al mercado totalmente hecho, por eso sus matices son tan elegantes, hay hierbas y fruta madura en los aromas pero lo que más atrapa es la cremosidad en boca y ese carácter goloso que te llena la boca. Un blanco clásico.

Un placer poder catar un vino tan distinguido como el Valdecuevas Cuvée. Hay pocas botellas de este Verdejo singular. Un equipo joven ha puesto especial respeto y cuidado con el viñedo y las cepas de la Verdejo, levaduras naturales y una elaboración detallada dan este vino con una nariz muy limpia de aromas frutales en ensamblaje con tostados, paso por boca graso, suave, elegante y complejo, llama la atención la acidez de este gran vino.

Valtea Albariño 2017 de Bodegas Valtea es un vino joven que da más de lo que promete. La Albariño bien cuidada y elaborada da estos vinos más glicéricos en boca con mucho equilibrio y frescura. La sensación de que llenan la boca y la nariz te ha dado fruta blanca y flores. Lo mejor es la mineralidad de esto vinos atlánticos tan distinguidos.

Es probable que en todo el panorama vinícola no haya un vino tan diferente como el Chivite Colección 125 Vendimia Tardía. Va tan unido a la gastronomía que en el momento en que piensas en postres es el vino que te viene a la cabeza. Es un vino que te enamora desde el principio. Son muchas cosas: sus aromas a fruta menuda madura, sus tostados, su paso por boca exquisito que no te deja y hace el juego ideal con el dulce porque tiene una acidez que es única para este estilo de vinos. Abrir una botella siempre es una celebración.

Nos gusta pensar que esta cata debe ir más allá de la Navidad. Estos son vinos que se deben disfrutar todo el año porque son el estilo de vinos que hace que te apasiones por sus aromas y su gusto. Además son de los llamados vinos gastronómicos porque se entienden mejor en el contexto de una comida y sobre todo porque son vinos que se disfrutan compartiéndolos.