Sidrería Sarasola

Sidrería Sarasola cuenta con dos comedores con capacidad para 300 comensales. [Foto: diariovasco.com]

Txotx!

Sarasola, tradición y vanguardia

Una de las sidrerías más antiguas de Astigarraga ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con una completa propuesta gastronómica

diariovasco.com | 09/02/2018 |

Es temporada de sidrerías, una época propicia para, cualquier día de la semana y no sólo el sábado, acercarse a Astigarraga y Hernani con el objetivo de disfrutar de una de las tradiciones gastronómicas guipuzcoanas con más arraigo entre nosotros, los guipuzoanos, pero también de las que más visitantes atrae.

Cuenta con el tolare en activo más antiguo de Astigarraga

Y en Astigarraga, una de las sagardotegis más antiguas es Sarasola. En una comarca donde la competencia en este mundo, tanto en la vertiente de la elaboración de la sidra como en la vía gastronómica, cada vez es mayor, es vital saber adaptarse a los nuevos tiempos. Así lo ha entendido también esta sidrería, que ha cambiado de gerencia  recientemente pero que se reafirma en esa línea de apuesta por la calidad marcada por los anteriores propietarios.

Ahora, en plena temporada de txotx, la tradición manda en sus comedores, uno típico de sidrería, con sus largas mesas de madera; y otro con chimenea, sumamente acogedor; con capacidad en total para 300 comensales, y en su sala de kupelas, donde está el tolare más antiguo de los que hay en activo en Astigarraga. 

Por ello, de pie o sentados, el menú típico de estos meses es el compuesto por el siempre apetecible pintxo de chorizo, la indispensable tortilla de bacalao, como entrante; su bacalao frito, un plato que nunca puede faltar en estos menús; la txuleta, ‘reina’ en esta sagardotegi; y el queso, el membrillo y las nueces como postre.

En una oferta gastronómica muy cuidada, la txuleta es, sin duda, el producto más ‘mimado’. Son txuletas tan suculentas como exquisitas, cortadas delante del cliente, y hechas a la perfección en la parrilla doble con la que trabajan en Sarasola.

También carta

Si bien esa parrilla no descansa durante la temporada de txotx, no se puede decir que su actividad sea menor el resto del año. Y es que fuera de los meses más ‘sidreros’, la carta gana protagonismo en Sarasola y, con ella, el pescado de temporada a la parrilla. Depende de cuál sea el mejor género del momento, pero txitxarro,  rodaballo, besugo, cola de merluza o rape, así como las kokotxas, son algunas de las piezas que más sabrosas quedan asadas en esa brasa.

Fuera de temporada, en Sarasola se puede también comer y cenar a la carta

La ensalada de pimientos y bonito, la de txipirones o el bacalao en salsa verde son algunas otras propuestas de esta carta que busca escapar del ‘sota, caballo y rey’ que suele representar el menú de sidrería. Y, si quieren comer a capricho, trabajan por encargo con marisco y cualquier pescado.

Gorka Pérez, en cocina y parrilla; Óscar Quintero, en sala; y Jorge Liao, como bodeguero, lideran un equipo experimentado y lleno de ilusión. Con ellos, en Sarasola se afanan por ofrecer otro atractivo culinario, más allá del propio encanto que siempre supone la experiencia de visitar una sagardotegi, que hagan al cliente acercarse hasta una sidrería que cuenta con aparcamiento propio y es accesible a minusválidos.