Salsa agridulce

La salsa agridulce se utiliza para untar acompañar los rollitos de primavera. [Foto: diariovasco.com]

Condimentos

¿Qué lleva la salsa agridulce?

La salsa agridulce está presente en cualquier mesa de restaurante chino que se precie, pero ¿te has parado a pensar en la composición de esa salsa con la que riegas todo?

diariovasco.com | 03/04/2018 |

La salsa agridulce se nos puede presentar en diversos formatos: tarrina, frasco, botellín o incluso sobrecitos individuales. Su color rosa anaranjado la hace inconfundible, aunque pocos sabrían decir a qué debe este condimento esa tonalidad tan característica.

La salsa agridulce se compone principalmente de vinagre de arroz, salsa de soja y kétchup

Lo cierto es que su elaboración no es en absoluto más rebuscada que la de otras salsas que muchos se animan a preparar en casa. En este caso, el secreto está en algún que otro ingrediente poco habitual en nuestra gastronomía.

El vinagre de arroz  puede ser el elemento menos común en nuestra despensas, aunque lo cierto es que el resto de componentes no suponen ningún misterio. Además del mencionado vinagre, la salsa agridulce lleva azúcar, agua, salsa de soja, kétchup o tomate y una pizca de maicena.

Aunque estos sean habitualmente los ingredientes principales, se puede sustituir el vinagre de arroz por vinagre blanco. Además, se puede condimentar también con un poco de zumo de naranja o de limón y con especias como clavo o jengibre.

Salsa agridulce: agria y dulce

Con la combinación de esos ingredientes se consigue una salsa con varios matices, tanto agrios como dulces, lo que favorece la versatilidad de este condimento.

Pero ojo, que la preparación tiene truco. A pesar de que a primera vista no tenga mucho misterio y se tome en frío, la elaboración de la salsa agridulce requiere de cocción.

A la hora de prepararla, se disuelve la maicena en un cazo con agua. Y cuando no queden grumos, se añade el azúcar, vinagre, salsa de soja y kétchup o tomate. Se deja a fuego medio hasta que alcance el hervor, y en ese momento se deja reposar 10 minutos más a fuego bajo y mientras se remueve.

Si el resultado es un poco espeso, se puede aligerar añadiendo agua. Si por el contrario nos resulta demasiado líquido y queremos darle cuerpo, basta con disolver un poco más de maicena en agua y añadirla a la salsa. En este caso, es importante disolver la maicena antes de agregarla, ya que si se echa directamente sobre la salsa agridulce los grumos la estropearán y no se disolverá como queremos. Hecho esto, se deja enfriar y la salsa ya estará lista.