Araneta Erretegia txondorra

La txondorra de Araneta Erretegia está encendida desde el pasado viernes [Foto: diariovasco.com]

Araneta Erretegia

Un paso más en el viaje a la esencia del kilómetro 0

El asador de Zestoa, en el que la apuesta por el producto del entorno es innegociable, encendió ayer su txondorra  de encina   

diariovasco.com | 12/03/2018 |

«Si una lechuga de bolsa no tiene nada que ver con la que recogemos en la huerta, ¿cómo no va a pasar lo mismo con el carbón?». Éste es el planteamiento de Joseba Odriozola, alma máter de Araneta, para explicar su apuesta por la instalación de una carbonera de encina. «Quiero que el carbón también sea de casa, kilómetro 0... Es un paso más».

Odriozola quería carbón de encina hecho en casa y consultó a quienes más saben del tema

Y lo hace, además, con esa misma ilusión con la que ha hecho todo en Araneta. Joseba se desvive por su asador  y cuida hasta el más mínimo detalle. Por ello, después de muchas pruebas con diferentes tipos de maderas, llevaba tiempo pensando que también debían hacer el carbón en casa... 

Dicho y hecho. Pidió ayuda a los mejores conocedores de la materia, Pello ‘Txondor’, del caserío Jauregi de Azkoitia; Joaquín Gartziarena, su tío ‘Txamboie’ y ‘Txampaña’. Ellos le han ayudado con la txondorra y le han enseñado todos los secretos. Por delante tiene 12 toneladas de madera de encinas de Mendaro para hacer su carbón.

«No sé cuánto durará la carbonera, calculo que entre dos y tres semanas, pero depende de muchos factores», explica. «Siempre he tenido el capricho, el deseo, de hacer el carbón en casa. Es algo casi único hoy en día en Gipuzkoa. Queremos ver su calidad, la diferencia que nos aportará respecto al que compramos, si da tanto calor como para aguantar un servicio entero...», apunta Odriozola.

Generoso entorno

A quienes no conozcan Araneta, habría que decirles, en primer lugar, que deberían visitarlo en cuanto puedan. Está en un paraje único, entre Zestoa y Aizarnazabal, y es una de las grandes revelaciones gastronómicas guipuzcoanas del último año. Lleva abierto algo más de dos años y su crecimiento en este tiempo ha sido constante.

Araneta es ya un secreto a voces; un asador donde disfrutar del género más sincero

En ello tiene mucho que ver el propio Joseba, inquieto y curioso por naturaleza. Que el producto de kilómetro 0 sea protagonista en su carta es su deseo, casi obsesión, y en ello está. El cliente se sorprenderá de todo el género que ha sido cultivado, criado, recolectado o elaborado en el caserío y sus alrededores

Una de las grandes virtudes de este asador es que el cliente sabe que no fallará elija un pescado, una txuleta o un cordero al burduntzi. Apostar por Araneta es hacerlo a caballo ganador.

Ya no se puede decir que el Araneta sea un tesoro escondido, sino que más bien ha pasado a ser un secreto a voces. Estamos hablando, entre otras muchísimas virtudes, del vigente campeón del Campeonato Nacional de Parrilla, y eso es mucho decir.

Así, no hay tregua para la brasa en Araneta. Por ella pasan las diferentes verduras de temporada. Ahora, aún invierno, es el momento de las alcachofas, por ejemplo. En cualquier época del año, la huerta de Joseba ofrece ese género que marca la diferencia en cualquier receta.

En esa parrilla también se saca el mejor sabor a cualquier pescado. Hasta no hace mucho, eran bastantes los clientes que se acercaban a su restaurante buscando sobre todo el pescado más fresco. Rodaballo, besugo, lenguado... Aquello que nos regale el mar, incluidos el pulpo o el bogavante, pasará por la parrilla del Araneta hasta quedar perfecto.

Pero, en este sentido, el pasado octubre marcó un antes y un después. Joseba llegó al Kursaal con Josean Goya (Cárnicas Goya) a competir por primera vez con algunos de los mejores parrilleros a nivel nacional y, como quien no quiere la cosa, salió campeón. «Desde entonces he notado que los clientes vienen hasta aquí para comer txuleta», reconoce. 

Otra motivación

Odriozola, lógicamente, está feliz por ese reconocimiento, pero, a su vez, sabe que le ha servido para mejorar: «Cuantas más txuletas haces, mejor te quedan. Ganar un título siempre ayuda y el efecto del boca a boca es innegable, pero  también es verdad que las expectativas de los clientes son mayores y mi exigencia también debe crecer».

Araneta es el vigente campeón del Concurso Nacional de Parrillas. Su relación con Cárnicas Goya es muy estrecha

Su relación con Cárnicas Goya sigue siendo muy estrecha y Joseba confía a ciegas en su proveedor. Por cierto, los precios de esta txuleta campeona, al igual que los de cualquier producto de la carta de Araneta, son muy comedidos. Su relación calidad-precio es imbatible.

Y es que la honestidad es otra de las señas de identidad de Araneta. Allí, el cliente sabe lo que comerá, de dónde viene y lo que pagará. En este restaurante van con la verdad y la transparencia por delante y el cliente lo agradece.

El comensal también saldrá encantado si ahora, por San José, encarga un cordero al burduntzi. Es carne de máxima calidad y hecha con todo el mimo y la dedicación que merece. El cochinillo, también por encargo, es otra especialidad.

Desde ayer, la txondorra es un reclamo más para que el cliente se acerque o conozca el Araneta. Pero, para Joseba, esta carbonera es un paso más en su viaje hacia la esencia del kilómetro 0.