Natillas

Un plato de natillas [Foto: diariovasco.com]

Para chuparse los dedos

Los secretos de unas buenas natillas

Es uno de los postres más típicos a lo largo y ancho de Europa. Su sabor puede variar en función de los productos con los que se acompañen la leche y los huevos, elementos básicos de esta receta tan antigua.

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Con canela, un poco de galleta, de vainilla, naturales o de chocolate, las natillas forman parte del recetario europeo desde hace muchos siglos. Si bien se desconoce su procedencia exacta, algunos historiadores aseguran que las mismas nacieron en los conventos de Europa, por la naturaleza sencilla de su elaboración, su reducido coste económico y su riqueza alimentaria basada en grasas animales y proteínas al contener huevos y leche. Sin embargo, otras teorías sitúan la creación de este postre en Francia debido a las frecuentes épocas doradas de las que fue protagonista.

Elaboración de las natillas

Los huevos y la leche (la cantidad varía en función de las raciones que se quieran hacer después) son los ingredientes básicos de las natillas, después, lo más habitual suele ser añadir azúcar, canela, limón o vainilla, dependiendo de los gustos del chef o de sus comensales.

Los huevos y la leche son los ingredientes básicos de las natillas, a las que también se suele añadir azúcar, canela, limón o vainilla

En la tienda de precocinados Maite, de Lazkao, elaboran las natillas de forma tradicional. “Las hacemos manualmente y al baño María. Para ello, “en primer lugar, cocemos la leche con un poco de naranja o limón, dependiendo del sabor que se le quiera dar y siempre canela. Después, mezclamos la leche (litro y medio), los huevos (seis enteros) y el azúcar (300 gramos) y vamos dando vueltas poco a poco, mientras las natillas van tomando textura. Cuando veas que está engordando lo sacas para que no se corte. Esta receta es muy sencilla, pero el problema suele ser que se cortan enseguida si no estás un poco pendiente. Una vez que está listo, o bien las metemos en el frigorífico o en el abatidor para enfriar de golpe y por último, las repartimos en los envases que luego se llevan los clientes”, explica Maite Garmendia.

Natillas ecológicas y de chocolate

Por su parte, en el restaurante Aratz de Donostia hacen dos tipos de natillas: ecológicas y de chocolate. Iker Zabaleta es uno de sus cocineros y explica que, para elaborar las primeras “utilizamos siempre leche de caserío, porque es más grasa y tiene más sabor. Por cada litro, echamos ocho yemas de huevo y salen unas seis raciones de natillas. Cuando la leche comience a hervir, le echamos las yemas de huevo, un poco de maicena para que engorde y azúcar. A la leche le echamos o canela o limón, para que coja sabor. A la hora de servirla, lo hacemos con galleta, barquillo, canutillo de Tolosa…dependiendo del día”.

Para elaborar las natillas de chocolate, el proceso es similar, “pero cambia que cuando ya está lista la natilla, le añadimos una cobertura de chocolate previamente disuelta”.

Natillas tradicionales

Por último, desde el bar La Cepa de la Parte Vieja, Fernando Luis nos explica que también elaboran natillas de forma tradicional. “Para ello utilizamos tres litros de leche entera, una rama de vainilla, otra de canela, la cáscara de un limón y de una naranja. A esto añadimos 600 gramos de azúcar y 18 yemas de huevo, sin olvidar la gelatina de cola de pescado. Para preparar las natillas, hervimos la leche poco a poco, con la cáscara de limón, de naranja la canela, la vainilla. Por otro lado, batimos la leche con el azúcar y se le añade a la leche hervida poco a poco y al baño María. Hay que ir removiendo con una varilla durante una media hora aproximadamente. Después se le echa la gelatina y se mete al frigorífico. Para la presentación, solemos sacarlas con un pudding de manzana o solas y con una galleta encima”.




sukaldaTU por Ainara López

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