Mitos en la cocina

Que el pan, cuando se seca, se pone rancio, es un mito que no es verdad. [Foto: diariovasco.com]

Curiosidades

Mitos en la cocina, ¿verdad o no?

A la hora de cocinar seguimos muchas creencias, pero¬Ö ¿son todas ellas ciertas o hay mucho de mito también?

diariovasco.com | 10/01/2019 |

Son muchas las convicciones o mitos que existen en relación al mundo de la cocina o sobre diferentes alimentos y su elaboración. Que cocinar poco la carne de cerdo o calentar la comida en los tupper resulta peligroso son algunas de las afirmaciones que están muy extendidas en nuestra sociedad. Pero… ¿alguna vez te has parado a pensar si todas estas creencias son realmente ciertas?

“Dorar la carne hace que quede más jugosa”

Es uno de los grandes mitos de la cocina, es muy extendido el pensamiento de que si la carne se sella se logra que no pierda los jugos que contiene y quede más jugosa. Pero esto no resulta realmente así, porque cuando marcamos la carne lo que hacemos es crear una cama exterior más dura y cocinada que hace que al compararla a simple vista con el interior, parezca más jugosa.

“Cuando se cocina el alcohol se evapora por completo”

Para que esto llegue a ser así el alcohol debe ser cocinado al menos durante tres horas. Es más, en muchas ocasiones, dependiendo del método de cocción, el tiempo o el calor al que se someta la elaboración, puede llegar a mantener hasta un 85% del alcohol.

“No se deben meter en el frigorífico los alimentos calientes”

En este caso, esta afirmación resulta acertada: lo adecuado sería dejar enfriar los alimentos a temperatura ambiente y luego meterlos al frigorífico, para evitar que sufran grandes cambios. Por otro lado, de esta manera gastaremos menos energía ya que costará menos enfriar las elaboraciones.

“Dejar los huevos en la puerta del frigorífico resulta perjudicial”

Esta creencia también resulta apropiada, ya que al abrir y cerrar la puerta en numerosas ocasiones se producen demasiados cambios de temperatura. Por ello, muchos expertos aconsejan dejar los huevos en una de las baldas y manteniendo su recipiente de venta.

“El pan, cuando se seca, se pone rancio”

Son muchas las personas que están convencidas de esta afirmación y que incluso optan por guardar el pan en el frigorífico para conservarlo mejor. Esta es una medida del todo equivocada, ya que esto no hace más que acelerar el proceso de empeoramiento del pan. Cuando el pan pierde sus propiedades y se pone rancio es cuando tiene demasiada humedad, ya que el almidón que contiene se cristaliza y hace que se ponga duro.