Mermelada confitura jalea

Existen algunas diferencias entre mermeladas, confituras y jalea [Foto: diariovasco.com]

Gastronomía

Mermelada, confitura o jalea, ¿en qué se diferencian?

Son tres preparaciones muy parecidas, normalmente dulces y hechas con fruta y azúcar, pero que guardan entre sí pequeñas diferencias que es recomendable conocer

diariovasco.com | 30/06/2016 |

Las mermeladas, confituras y jaleas presentan algunas diferencias, aunque no por ello dejan de ser preparaciones muy parecidas, basadas en la fruta y el azúcar y que suelen tener un sabor dulce. Sin embargo, guardan entre ellas pequeñas diferencias que hay que conocer para referirnos con propiedad a cada una de ellas.

La diferencia entre mermelada, confitura y jalea radica en la preparación de la fruta antes de cocerla

La principal diferencia entre las tres está en la forma en la que se prepara la fruta previa a la cocción, ya que dependiendo de ello la preparación final presentará unas u otras características, sobre todo en relación a la textura o al aspecto visual de las mismas.

En el caso de las mermeladas, antes de ser cocida, la fruta se reduce a un puré (o una pulpa en algunos casos) más o menos gruesa que después se mezcla con el azúcar. Son muchos los métodos que se pueden seguir para obtener ese puré de fruta. El resultado final suele se homogéneo y podría decirse que de consistencia pastosa.

En cualquier confitura que se precie, es fácilmente reconocible la presencia de la fruta entera, en caso de que ésta sea pequeña, o en trozos que son fáciles de definir al tomarla, en caso de que la fruta sea mayor. Por ello, en algunos casos se suele reservar parte de la fruta para añadirla cuando la cocción está avanzada y que, de esa manera, no se rompa completamente durante la ebullición.

A la hora de realizar una confitura, hay también quien opta por macerar previamente la fruta con el azúcar. De esta forma, se elimina el agua y por la deshidratación osmótica se endurecen los tejidos, por lo que la fruta será más resistente al proceso de cocción.

Con el zumo filtrado

En lo que a la jalea se refiere, su textura final es completamente diferente a las dos anteriores, ya que se busca una apariencia gelatinosa y firme, normalmente muy colorida y, a su vez, prácticamente transparente. ¿Cómo se consigue? Al cocinar la jalea, no se le añade la fruta en trozos o su fruta, sino que se le echa el zumo filtrado.