Secretos txistorra

La txistorra es un embutido que entraña algunas curiosidades y secretos [Foto: diariovasco.com]

Curiosidades

Los secretos de la txistorra

La txistorra es un embutido de origen vasco-navarro que se consume, por excelencia, el 21 de diciembre, día de Santo Tomas. Pero, ¿conoces los secretos de este producto?

diariovasco.com | 19/12/2018 |

La txistorra es uno de los productos más característicos de la gastronomía vasco-navarra, pero ¿sabemos los secretos que esconde? La txistorra es un tipo de embutido elaborado con carne picada fresca procedente del cerdo, más concretamente del magro y la panceta. Como condimentos lleva ajo, sal y, cómo no, pimentón, elemento que le otorga su característico color rojo.

Uno de sus secretos consiste en conservar la txistorra colgada en un sitio fresco, seco y oscuro, evitando el frigorífico

Una de las dudas que plantea la txistorra es qué le diferencia de productos similares como el chorizo. Lo cierto es que, mientras que el chorizo es un embutido que se puede bien cocinar, bien consumir en fresco; la txistorra es un producto de curación media y, por ello, su consumo requiere siempre de un cocinado para evitar comerlo en crudo.

Otro factor que les diferencia es la comúnmente denominada ‘piel’ en la que se envuelve el producto. La txistorra está recubierta en intestino de cordero de grosor fino. Por su parte, el chorizo se embucha en tripas de diferentes tipos y diversos calibres.

Por último, si antes se detallaban los elementos que condimentan la txistorra –ajo, sal y pimentón-, esa lista en inamovible en este producto. Sin embargo, en productos como el chorizo se permite variar con las especias y la combinación de las mismas.

Una vez entendido qué es la txistorra, toca ahondar en el método de conservarla. El habitual cordón anudado al extremo que se encuentra habitualmente en la pieza no es casual y tiene su misión, ya que la mejor forma de conservación de la txistorra es dejada colgada. Pero, ¿dónde? Lo ideal es encontrar un sitio fresco, seco y oscuro. Por ello, se suele recomendar evitar meterla al frigorífico, debido a que la humedad tiende a reblandecer el producto, echando a perder la propiedad de su textura y sabor.

Otra de las opciones es guardarla en el congelador, partida en trozos. Así, a la hora de utilizarla se podrá freír directamente en la sartén, sin necesidad de esperar a su descongelación.

¿Cómo consumirla?

La forma más extendida de consumir la txistorra es acompañándola de pan, bien sea sobre una rebanada o en formato bocadillo. Es una técnica muy popular, ya que los sabores encajan a la perfección y, además, gusta mucho que la ‘grasilla’ empape la miga.

En Santo Tomás se suele encontrar también en forma de talo,  es decir, envuelto en una fina masa elaborada con harina de maíz y agua. Otras variantes tienden a consumirla entre hojaldre o como relleno de un ‘bollo preñado’.

Si antes se hablaba de su similitud con el chorizo, uno de los usos más habituales de la txistorra es como sustitutivo de este producto en los guisos tradicionales y como acompañamiento, por ejemplo, en un plato de pasta con tomate.

Para finalizar, no puede dejarse sin mencionar la excelente combinación que  forma con huevos y patatas fritas, los típicos huevos rotos; o también una tortilla de txistorra.