462 restaurantes esperan al lector

Portada del libro Gure Jatetxeak-Nuestros Restaurantes [Foto: diariovasco.com]

Homenaje

Un libro recoge las críticas de Peio García Amiano

Su hijo Oraitz ha recopilado algunos de sus artículos y los ha transformado en una guía práctica

diariovasco.com | 16/10/2012 |

Peio García Amiano lleva 20 años, desde 1992,  publicando críticas gastronómicas en las páginas de EL DIARIO VASCO y ha sido su hijo, Oraitz García Recondo, quien ha querido recopilarlas en el libro Gure Jatetxeak-Nuestros Restaurantes que fue presentado en el bar restaurante Bokado San Telmo, en la Parte Vieja de Donostia. 542 páginas y artículos sobre 462 restaurantes de Gipuzkoa y alrededores.

El acto de presentación contó con la presencia de Juan Mari Arzak, así como otras muchas personalidades relacionadas con el mundo de la gastronomía que no quisieron faltar a la cita.

Todos ellos quisieron rendir homenaje a Peio García Amiano, cuyo hijo Oraitz ha  rescatado los artículos  sobre restaurantes que permanecen abiertos, con los correspondientes datos prácticos y los ha clasificado por zonas y por precios: 10-20€, 20-30, 30-40, 40-50 y +50€.

¿Dónde voy a comer?

Oraitz reconoce que tuvo la ocurrencia de crear un libro-guía a raíz de las llamadas que constantemente le hacían a su padre. “Siempre le había escuchado al aita decir que, desde que empezó a escribir en el periódico, mucha gente le llamaba para preguntarle dónde comer. ‘Oye, que me voy a Bergara. ¿Dónde puedo ir a comer?’. A raíz de eso, surgió la idea y arrancamos con esta historia”, apunta el autor a la vez que confiesa que el libro también es una forma de “hacerle un homenaje por estos 20 años de trabajo”.

Oraitz sólo ha seleccionado los restaurantes que permanecen abiertos, aunque “en estos tiempos de crisis algún otro ha cerrado desde que enviamos el material a la imprenta”. Más de 500 páginas en las que hay de todo, como en botica. “Desde el bar de barrio donde te puedes comer un plato combinado hasta los grandes de la cocina vasca”.

Una confesión. Todo este trabajo de recopilación le ha abierto el apetito a Oraitz, a quien más de una vez se le hizo la boca agua leyendo las críticas de EL DIARIO VASCO. “Muchas veces, mientras recortaba un artículo para encajarlo en página, he pensado: ‘A este sitio tengo que ir a comer’”.