Gin-tonic

Un gin-tonic [Foto: diariovasco.com]

En su punto

Un gin-tonic cinco estrellas

El centro tecnológico de Azti-Tecnalia ha puesto a prueba una una máquina que impide que el gin-tonic se agüe y pierda sabor y aroma, gracias a que mantiene constante la temperatura de la copa

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Da igual que el barman sea todo un artista o las marcas de tónica y ginebra sean muy caras. Cuando un buen gin-tonic, en su punto y muy refrescante se convierte en una especie de infusión, la cosa cambia. Y mucho. Nada es igual. ¿Cuántas veces se ha quejado, cuando no enfadado, porque se le ha calentado su combinado en la mano mientras charlaba con los amigos? He aquí un ejemplo perfecto de un avance tecnológico aplicado a la vida real. Si usted es un bebedor de gin-tonics tipo boa constrictor, de esos que abre el gaznate y la bebida desaparece, no lo apreciará; pero si es tipo pico de estornino, que pone morritos para deleitarse con la copa, habrá encontrado todo un descubrimiento: debe saber que los días de las copas aguadas han llegado a su fin.

Así lo ha certificado el centro tecnológico Azti-Tecnalia tras poner a prueba una novedosa máquina inventada por dos empresas alavesas, Gaugor y Caldererías César. El artilugio en cuestión se llama Articube y ya tiene dos años de vida. En este tiempo ya se ha hecho un hueco en algunos bares de Vitoria, Bilbao y Madrid, pero ha sido ahora cuando Azti-Tecnalia ha «validado» su potencial. Según los técnicos de esta fundación independiente, esta futurista máquina -que parece un flexo de estudiante- es capaz de enfriar en pocos segundos las copas hasta los -55º y los hielos hasta -70º.

La máquina Articube es capaz de enfriar en pocos segundos las copas de gin-tonic hasta los -55º y los hielos hasta -70º

Todo gracias a un spray de anhídrido carbónico alimentario (gas carbónico), que se rocía por encima de estos elementos «sin peligro alguno para el consumidor». El resultado final: el combinado aguanta diez minutos a la misma temperatura que cuando se sirvió, es decir, a -2,3º, mientras que un 'trago' convencional sube hasta los 3,8º. Una sopa.

El secreto de los hielos del gin-tonic

La clave reside en que los hielos tratados con Articube no se derriten tan rápido y el combinado, por lo tanto, no se agua. Y pasados 40 minutos, ya la panacea de los pico de estornino, el gin-tonic sigue a 1,1º, aún perfecto para tomar. Adiós a los malos tragos. «Da igual la marca de la ginebra y y la tónica, y si están guardados en cámaras o temperatura ambiente. El resultado siempre es el mismo», detalla Íñigo Martínez de Marañón, el responsable de la investigación, que se ha prolongado durante ocho meses.

Pero los técnicos de Azti-Tecnalia han ido un paso más allá y han reunido a un panel de expertos, formado por barmans y catadores profesionales, para comprobar que la «calidad sensorial» del gin-tonic no se ve afectada por el tratamiento con gas carbónico. Es decir, que pasado ese tiempo podría seguir bien frío pero no sabría a nada. Y las pruebas certificaron que no sólo no empeora su «sabor original», sino que lo mantiene a lo largo de los minutos, al igual que el aroma y el aspecto general de la copa.




sukaldaTU por Ainara López

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