Garbanzos, sanos y naturales

Garbanzos, sanos y naturales [Foto: diariovasco.com]

Fiestas culturales

Garbanzos: cocina de Semana Santa

Respetando las tradiciones católicas, son muchas las personas que estos días prepararán platos que no contengan carne. Los garbanzos son una de las sugerencias más típicas de estas fechas.

diariovasco.com | 04/04/2012 |

Manjar para muchos a lo largo de todo el año, los garbanzos es un plato gastronómico que también se relaciona mucho con la Semana Santa, seguramente debido a que es un plato contundente, fácil de elaborar y que se puede acompañar de otros productos, como por ejemplo bacalao, lo que lo convierten en plato único, si se sirve de forma contundente.

Garbanzos vascos

Si bien Gipuzkoa no es una tierra en la que se cultiven garbanzos, lo cierto es que sí que podemos comer garbanzos vascos y con el sello de calidad de Eusko Label. Los mismos proceden de Álava, concretamente del baserri Garlan y son de pequeño tamaño, color claro y corresponden a la categoría extra.

Con ellos (se pueden adquirir desde la página de Euskal Baserri) podemos realizar diferentes tipos de garbanzos como ensaladas o el típico plato de garbanzos con bacalao o con berza, algo muy típico en estas fechas de Semana Santa.

Garbanzos con ‘all i oli’

Esta receta, típicamente catalana, también se puede degustar en Donostia y es una de las alternativas para aquellas personas que quieran llevar a cabo la vigilia o simplemente, que deseen degustar unos buenos garbanzos, de una forma poco tradicional en nuestra tierra.

Arantxa Mendioroz forma parte del personal del restaurante All i Oli de Donostia. Situado en el barrio de Martutene, en el mismo se pueden degustar algunos de los platos más tradicionales de la cocina catalana, de la mano chef César, un catalán con más de 25 años de experiencia entre fogones y afincado en Donostia.

Desde este establecimiento, Arantxa nos propone ‘garbanzos con all i oli’ para esta Semana Santa. Su elaboración es sencilla y su sabor, único: “utilizamos garbanzos lechosos. Los hervimos con sal y un chorro de aceite. Es importante tener en cuenta que los garbanzos hay que echarlos cuando el agua esté hirviendo. Una vez cocidos y en su punto, los escurrimos y les echamos el all i oli”. Para que los garbanzos estén en su punto, Arantxa aconseja que “se pongan en olla a presión, de las normales, durante una hora. Así están listos en poco tiempo y en su punto”.

En cuanto a la sala all i oli, Arantxa explica que el proceso a seguir es el siguiente: “aplastamos los ajos, le echamos yema de huevo y ‘majamos’(machacar) con el mortero poco a poco vamos dando vueltas y le vamos añadiendo poco a poco el aceite de oliva virgen extra y un toque de sal”. Un plato que, tal y como concluye Arantxa, “está teniendo gran éxito entre los clientes de su restaurante”, si bien es un sabor distinto al que en Gipuzkoa estamos acostumbrados.

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