listas de gastronomia

Juan Mari y Elena Arzak, en medio del grupo de cocineros.Aduriz, a la derecha. [Foto: Reuters]

Listas gastronómicas

«¿Quítate tú pa ponerme yo?»

Xavier Agulló, periodista y escritor gastronómico, afirma que intentar atacar a determinadas listas gastronómicas por una cuestión personal es poco inteligente y destructivo en lo global

diariovasco.com | 06/09/2012 |

Me sigue sorprendiendo, a estas alturas de la entropía posmoderna que nos arrastra sin piedad al caos, que todavía haya quienes descaren y vociferen sus fobias menos generosas cada vez que aparece una lista o una clasificación que intenta taxonomizar, a partir de determinados criterios más o menos acertados, quiénes son los mejores restaurantes del mundo. Me sorprende porque, en este maremágnum de incertidumbres, frivolidades, simulacros, verdades forzadas y opiniones espurias, resulta obvio que, pataletas aparte, nadie tiene la razón. O que todos la tienen. O que, más bien, la razón ya no existe como entidad ontológica.

Si partimos de ahí, y nos vestimos de nihilistas, entonces nada importa, ni los 50 mejores, ni los estrellados, ni las guías populares, ni... Pero si aún en este desorden, como seres humanos y creativos que somos, intentamos hallar caminos que nos hagan evolucionar y mejorar, entonces debemos adecuarnos a la coyuntura y saber sacar de la misma lo mejor para todos. En este contexto “situacionista” positivo, no me parece de recibo, sólo por cuestiones egoístas, cargar contra determinadas partes, porque esto significa cargar contra el sector entero. Desarmar a los nuestros y dar alas a los que aguardan fuera.

Para Xavier Agulló, intentar atacar a determinadas listas gastronómicas por una cuestión personal es poco inteligente; los chefs españoles están en lo más alto

Vivimos en tiempos complejos en lo general, cierto, pero también de enorme sencillez en lo particular. Algo tan poco fiable (o tanto) como una lista, o unas estrellas, puede llegar a significar mucho prestigio, mucha posición, mucho dinero. Futuro para muchas personas. Porque la población en general, aturdida por el vendaval pseudoinformativo de los medios (los analógicos y muy especialmente los digitales), ha encontrado en esas clasificaciones de carácter lúdico (en todas ellas, porque cada una recoge distintos aspectos que se adaptan a los distintos gustos) el criterio que les ha hurtado un “poder” que se dedica a “desinformar informando”. El público –y en este caso hablamos del planeta- se mueve gracias a esos formatos clasificatorios que, sean mejores o peores, intentan esbozar un juicio que, en el tema que nos ocupa, por fortuna, nos resulta muy favorable. Gusten o no, las “listas” son necesarias por razones sociales y económicas tal y como está montado el “circo”, ¿no? Las usamos para todo. Queremos saber “qué” es lo mejor, “quién” es el número uno, etc. Es parte de nuestra forma de vida actual, pese a quien pese. Y es lo que ha dado a nuestra cocina el papel preponderante que “todos” disfrutamos, todos, y todo lo que ello conlleva.

Intentar atacar a determinadas listas por una cuestión personal me parece poco inteligente y destructivo en lo global, y más cuando quienes lo hacen están en la cima en otras. ¿Algún problema? Yo no lo veo: para estos es así; para aquellos, asá. La cuestión fundamental que no sería prudente arruinar: para unos y otros los chefs españoles están en lo más alto.

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sukaldaTU por Ainara López