Puntas de espárragos frescos

El espárrago blanco, un manjar que llega con la primavera [Foto: diariovasco.com]

Temporada

Abril nos saluda con la irrupción del saludable espárrago fresco

Este mes trae consigo muchas novedades. La primavera ha comenzado, el horario es diferente y, según el calendario de cada año, gozamos del necesario descanso de los días festivos de Semana Santa. En el mundo de la gastronomía, una novedad muy esperada es la llegada del espárrago fresco.

diariovasco.com | 31/03/2015 |

En nuestro entorno, el espárrago fresco se cultiva de manera principal en Navarra y goza de una excelente fama culinaria. Sus múltiples propiedades le confieren un carácter saludable y recomendable para nuestro organismo. En este sentido, destaca su alto contenido en agua y la alta presencia de fibra.

Un paño húmedo hará que aguanten más días en las mejores condiciones

Los espárragos frescos además tienen vitamina C, provitamina A y folatos para nutrir y fortalecer nuestro organismo. En este caso, los espárragos verdes son más ricos en estos nutrientes y en asparragina, el componente que le da su sabor característico.

Otra de las ventajas de los espárragos es su riqueza en potasio y la poca presencia de sodio, por lo que se encuentran especialmente indicados para personas que necesiten alimentos diuréticos para eliminar los líquidos del organismo. Con sal son un alimento que ayuda a combatir la hipertensión y los cálculos renales.

Lo ideal es tomar los espárragos blancos lo más frescos posible. Para comprobar su estado podemos fijarnos en que tengan el tallo firme, que su color sea uniforme, que estén tersos y que sus yemas se encuentren compactas, cerradas y sin espigar. Una vez encontrados los mejores ejemplares, independientemente de su grosor, es conveniente llevarlos a casa y consumirlos en el mismo día.

Conservación

Si se opta por conservarlos unos días, es importante que envolvamos los espárragos en un paño húmedo y los alejemos de la luz para que mantengan todas sus propiedades. Otra alternativa igual de válida es poner los espárragos en un tarro con un poco de agua y cubrir sus yemas con una bolsa de plástico abombada para que conserven su humedad sin llegar a empaparse.

Los espárragos blancos y verdes tienen multitud de formas de presentación. En el caso de los blancos, la más deliciosa es saborearlos en su estado puro, una vez cocidos en agua abundante con sal y una pizca de azúcar, y servirlos con una salsa de mahonesa, vinagreta o nata.

Los esparragos verdes admiten múltiples variedades, aunque lo más habitual es servirlos a la plancha como condimento de platos. De un modo u otro, es plena temporada del espárrago fresco y el momento idóneo para aprovecharlos en su plenitud.