Diferencias maicena harina maíz

Diferenciar entre la maicena y la harina de maíz a simple vista no es fácil. [Foto: diariovasco.com]

Variedades

¿Cuál es la diferencia entre la maicena y la harina de maíz?

Ciertas recetas incluyen harina de maíz y otras muchas maicena. Y es que aunque puedan parecer lo mismo el resultado que ofrece cada una de ellas es muy diferente

diariovasco.com | 05/01/2018 |

Cocinar con maicena o con harina de maíz conlleva algunas diferencias, ya que aunque compartan diversas características también existen varios rasgos que las distinguen.

Una de las principales diferencias entre la maicena y la harina de maíz es que la primera no contiene gluten

Obtenidas ambas de granos de maíz, el primer paso para elaborar tanto la harina de maíz como la maicena es retirar la cáscara. Una vez hecho esto, en la harina se utiliza todo lo que queda de grano, mientras que en la maicena se retira también el germen.

En cuanto al molido de los granos, a la hora de conseguir la maicena se moja el maíz para que fermente y es después cuando es machacado y lavado para retirar todo el almidón. Es en este paso precisamente cuando varían algunas de sus propiedades, ya que el almidón influye mucho en la textura de los alimentos.

A diferencia de éste, para conseguir la harina de maíz se muele directamente el grano hasta conseguir ese polvo fino. Estos procedimientos no alteran los valores nutricionales de ninguna de las dos, ya que finalmente presentan, entre otros, el mismo número de calorías y proteínas.

La única diferencia destacable en este sentido entre la harina de maíz y la maicena sería que la maicena no contiene gluten, lo que la hace apta para celíacos.

Para cocinar, ¿mejor maicena o harina de maíz?

A la hora de preparar una receta tendemos a aprovechar alimentos que tenemos por casa, variando algunos ingredientes por otros similares de nuestra despensa, pero en este caso no es nada aconsejable.

Uno de los principales motivos es precisamente la falta de gluten de la maicena, ya que esta sustancia es la responsable de conseguir ese resultado consistente y elástico que presenta, por ejemplo, un buen pan. Para solventar la falta del mismo, un buen truco, si se quiere hacer una receta con la maicena como única “harina”, es añadir huevo a la mezcla.

A pesar de ello, lo bueno de la maicena es que se necesita menor cantidad en proporción a la harina de maíz, lo que supone un menor aporte de calorías y carbohidratos en nuestra receta.