Origen vainilla

El origen de la vainilla se encuentra en esta orquídea. [Foto: diariovasco.com]

Historia

¿Conoces el origen de la vainilla?

La vainilla encuentra sus orígenes al otro lado del Atlántico, aunque no existe rincón en el mundo en el que no disfruten de su sabor y aroma

diariovasco.com | 04/09/2018 |

Que el origen de la vainilla se lo debemos a una planta es por todos sabido, pero ¿conocías que procede de un tipo de orquídea? Se trata precisamente de la única de su especie que da frutos y además es hermafrodita.

La vainilla viene de un tipo concreto de orquídea polinizado por una abeja mexicana

Sus orígenes parecen ubicarse en México, más concretamente en la región de Totonacapan, donde los habitantes de sus pueblos comenzaron a utilizarla para aromatizar sus recetas, con fines medicinales e incluso como ofrenda.

Y es que desde su descubrimiento, la vainilla pasó a representar un elemento muy valioso en su cultura; es más, se realizaban rituales en torno a ella. Las primeras referencias se fechan alrededor del año 1427, cuando los totonacos se encontraban bajo el dominio de los aztecas y mexicas. De hecho, cuando los totonacos fueron sometidos por los aztecas, la vainilla era uno de sus tributos. Entre otras cosas, se utilizaba para aromatizar el famoso chocolate azteca.

Aunque lo cierto es que no fue hasta tiempo después cuando se le conocería por su actual nombre, los españoles fueron quienes la bautizaron como vainilla. Los totonacos la conocían como ‘xahanat’ y los aztecas como ‘tlixotlil’.

Origen de la vainilla: su elaboración

Para conseguir ese color marrón tostado, la planta debe ser sometida a un proceso. En sus orígenes, para conseguir que la vainilla desprendiera todo su aroma, se colocaban las vainas sobre lienzos para que se secaran al sol. Cuando se recalentaban eran envueltas con mantas para que la planta sudara y consiguiera su característica textura seca, rugosa y tostada. Un proceso conocido como el ‘beneficiado’.

Una técnica que se ha ido depurando con el tiempo, tanto ésa como la de su obtención, ya que su importación no fue lo que esos países esperaban. Para su sorpresa, la planta florecía pero no daba los frutos o vainas de la vainilla.

Resulta que ésta solo crecía cuando la flor era polinizada por un tipo de abeja mexicana en concreto, por lo que se vieron obligados a crear un método artificial de polinización. Cuando lo consiguieron, la población de Totonacapan sufrió un duro golpe, ya que desde el inicio de su exportación a Europa, la región se dedicó casi en exclusiva a su producción.