Txangurro relleno

Los productos de la quinta gama son cada vez más elaborados [Foto: diariovasco.com]

Opción segura y cómoda

El boom de la quinta gama

Los platos precocinados son una alternativa de calidad a la que se recurre cada vez más por una cuestión de tiempo o simplemente por comodidad

diariovasco.com | 16/03/2012 |

La velocidad a la que se vive hoy en día nos impide, muchas veces, ponernos a cocinar, razón por la cual han proliferado los establecimientos que ofrecen comida precocinada, lista para llevar a casa, calentar y comer. Es lo que se conoce como la quinta gama, que no para de crecer en estos tiempos que corren.

Entre semana no hay tiempo para nada y el fin de semana lo que quieres es descansar.  Pues ahí está la quinta gama, que ha experimentado un auténtico boom en la última década. Desde luego, lo mejor para corroborar esta afirmación es ir al grano y pararse ante el mostrador de uno de estos establecimientos especializados.  Así lo hemos hecho.

En vísperas de fechas señaladas como el Día del Padre la oferta se multiplica. El surtido de aperitivos es muy interesante y podemos encontrar croquetas de puerros y otras para vegetarianos, hasta langostinos con bechamel, pasando por deliciosos bocados como bolas de hongos, crujientes de mejillón, ensalada de ‘chaca’, ensaladilla rusa, salpicón de marisco, crepes de puerros o de hongos, tortilla de bacalao, pimientos rellenos de bacalao o rebozados y rellenos de carne...

En cuanto a los primeros platos,  no faltan la menestra de verdura, las espinacas con jamón o las pencas rellenas, así como las anchoas rellenas, el pastel de pescado o de txangurro y la paella mixta.

Entre los segundos se pueden encontrar los siguientes: chipirones rellenos en su tinta, merluza rebozada, bacalao al pil-pil, bacalao ajoarriero, bacalao en salsa verde y txangurros, así como caracoles, pollo al wok, codornices, carrilleras, conejo, redondo en salsa española, pavo con salsa de manzana y ciruela, pollos de caserío asados, cordero, o roast beef… Y luego están las salsas, que se venden por separado, a gusto del cliente. 

De lo que no cabe ninguna duda es de que la quinta gama está creciendo y que se ha convertido en una alternativa muy atractiva en muchos hogares guipuzcoanos. “Cada vez es más la gente que recurre a la quinta gama”, explica Ángela Campa, de las tiendas Iñaki y Jenny. “De hecho, empezamos con media docenita de cazuelas, dándole un pequeño espacio en el mostrador, y hemos terminado con un mostrador larguísimo de platos cocinados. Tenemos absolutamente de todo, también un menú que consta de primero, segundo y postre por diez euros”, explica.

Un sabor casero

La respuesta es muy positiva por parte de los clientes, que elijen no cocinar en casa por comodidad o, simplemente, por falta de tiempo. Así lo cree Ángela, quien explica que “hoy en día no hay tiempo. Normalmente trabajan los dos miembros de la pareja y no se llega a todo. Muchos días se encuentran pillados y vienen aquí porque saben que tienen lo que quieran…”.

Lo que la gente busca en la quinta gama es comida casera. “Los platos no llevan conservantes ni aditivos y cualquier receta, antes de ponerla a la venta, la llevamos a casa, la probamos y le damos el visto bueno porque tiene que saber como la comida tradicional. Es lo que le gusta a la gente: que te lo llevas a casa y te recuerda a como lo hacía la madre o la abuela”, explica.