Cata blancos eme Be Garrote

Estos son algunos de los vinos que se pudieron catar en eMe Be Garrote. [Foto: diariovasco.com]

Cata

Blancos con personalidad

Variedades autóctonas, otras foráneas que se han adaptado a la perfección y un gran trabajo de las bodegas nos hacen disfrutar de vinos que pueden dar muchas satisfacciones

diariovasco.com | 14/03/2019 |

O bien los guipuzcoanos han mejorado mucho en sus gustos por los vinos blancos o bien las bodegas están presentando una oferta de mayor calidad para que disfrutemos de sus vinos.

La cata tuvo lugar en uno de los restaurantes del momento, eMe Be Garrote, con Moya y Postigo como anfitriones

Porque en la cata que se presentó en eMe Be Garrote, con los anfitriones Rafa Moya y Carola Postigo, los blancos destacaron por su gran personalidad. El blanco ya no es el pariente pobre en las bodegas, el carácter de la variedad está muy presente y destaca en estos vinos.

Como muestra, estos primeros vinos. Quintaluna 2017, el vino de Rueda ahora de la mano de la familia Ruiz Aragoneses (Pago de Carraovejas) que trabaja con cepas prefiloxéricas, se presenta con nueva etiqueta que corresponde a un vino más maduro. Una parte pasa por barrica, otra por fudres y otra sobre lías, buscando que la Verdejo se exprese con mayor profundidad y largura.

Nuestra Señora del Portal se elabora en una bodega familiar denominada Celler Piñol, donde destaca la Garnacha blanca, una variedad que me sigue pareciendo única. La bodega familiar trabaja la variedad para que exprese toda la fruta blanca pero, sobre todo, que el vino sea untuoso en boca. Le acompañan otras variedades que permiten que el vino sea divertido y alcance una acidez elegante.

Chardonnay navarra

La Chardonnay se ha adaptado a Navarra como si fuera propia, pero lo mejor es cómo se comporta según de qué zona provenga. Pago de Cirsus está más al sur, en la zona de Ablitas. Gustó mucho este vino por su frescura, por su juventud, aromas de frutas tropicales, algo de frutos secos y untuoso en boca. Fácil de beber.

El blanco ya no es el pariente pobre en las bodegas; el carácter de la variedad está muy presente y destaca

Y nos encontramos con Can Sumoi, un vino natural de Xarel-lo. Los vinos naturales o te cautivan o los odias. Yo digo que son el punk de los vinos. Éste tiende a cautivar porque es muy honesto y claro. Los vinos naturales no se explican, tienen su carácter, su forma de ser y los tienes que entender. Si son como éste, te acaban enamorando.

Cuatro Rayas es una bodega que lleva más de 80 años haciendo vinos en Rueda, por eso conocen el carácter de la Verdejo. Cuarenta Vendimias Cuvée es un blanco de colección en homenaje al enólogo Ángel Calleja. Las posibilidades de la variedad se concentran en este cuvée. Mucha hierba seca de campo, hinojo y fruta blanca, algo de frutos secos por la madera y boca envolvente, de esos vinos que gustan, para abrir ahora más fresco o para guardar.

Circe proviene de una zona alta de Segovia. Es una Verdejo elaborada con la experiencia de la bodega Avelino Vegas. A pesar de presentarse como un vino fresco tiene mucho recorrido. Se nota en boca que el vino ha descansado con sus lías porque es graso. El carácter de la Verdejo sale enseguida en nariz y el toque final ligeramente amargo hace que apetezca la siguiente copa.

A la bodega Castelo de Medina le avalan sus hectáreas de viñedo en propiedad. El cuidado es más intensivo y la selección se puede hacer con más detalle. Por eso sus verdejos siempre acaban por destacar. Será porque este Castelo de Medina Verdejo representa muy bien el campo de Rueda, la hierba recién cortada, el hinojo que le da toques anisados, pero sobre todo es frescura, elegancia con un final largo y persistente.

Reflejo de la variedad

12 Linajes pertenece a Hispano Bodegas, que está haciendo una gran labor en diversas denominaciones, como Rioja o Ribera del Duero. Esta Verdejo es un ejemplo porque es fiel reflejo de la variedad. Buscan el carácter aromático, hierbas y anís, pero es en boca donde destaca este vino por su untuosidad, porque es largo, porque tiene ese final ligeramente amargo que lo completa y lo alarga.

La oferta se amplía y los vinos de esta cata son algunos de los que merecen la pena; hay que prestarles atención

Mantel Blanco de Álvarez y Díez es un vino sin complejos, muy sincero y que da lo que promete. Una Verdejo sobre lías de aromas honestos con mucha frescura en boca. Detrás de este vino hay un gran equilibrio y una buena estructura. Por su acidez tan elegante se ve que es un vino que incluso puede tener más vida. Bien para aperitivos que se alargan.

Siempre sorprende el Legardeta Chardonnay de J. Chivite Family Estates. Es, sin duda, la mejor expresión de la variedad Chardonnay gracias a la finca de Legardeta, el terroir excepcional donde nacen los vinos de Chivite. Muestra el equilibrio perfecto entre los aromas a fruta de cítricos y toques más acompotados con los tostados de una madera ligera. El tiempo es un aliado y se comporta como uno de los grandes vinos de la casa.

Uno de los primeros chardonnays se plantó en el Penedés a principios de los 60, Vinya Gigi de Jean Leon, también tiene el honor de ser el primero fermentado en barrica. Pocos meses, controlando los matices que da la madera, que no interfiera con las flores y ese toque de fruta tropical, tostados elegantes que hacen que el vino sea graso y largo al final. La elegancia del caballero.

Chardonnay en La Rioja de la mano de El Coto y este 875M, Finca Carbonera, un viñedo de altura donde sacan todo el partido a esta variedad. Mucho aroma a frutas al estilo de la pera y la manzana. Se han decidido por una madera sin tostar, lo que le aporta cremosidad y equilibrio con acidez, muy ligeros tostados. Sobre todo es un vino fresco.

Desde Extremadura

Diferente. Habla de Ti es un vino de Sauvignon Blanc que viene de Extremadura, Bodegas Habla, hecho para gustar y para quedar bien. Es muy aromático, algo vegetal, algo de mango pero muy divertido. No pasa desapercibido y es fácil, no se le pide más porque queda bien en muchas situaciones.

Gracias a las bodegas como Azpilicueta se ha demostrado que la Viura es una variedad blanca noble, llena de matices y muy versátil. Este es un vino fresco con una madera muy suave, aromas a pera, cítricos. Se nota dulzura y es muy floral. La madera lo hace interesante y envolvente. Es fresco pero largo y eso gusta para un vino gastronómico.

Sin complejos se ha presentado en esta cata un txakoli, Itsasgain. Entre los enólogos más jóvenes se ha sabido sacar todo el partido a la Hondarribi Zuri para que cada día se adapte a las tendencias actuales. Sin perder su carácter carbónico, este txakoli es fácil de beber. Es un aperitivo fresco, aromático y con una boca de mucho carácter. Honrado, da lo que se le pide.

Los blancos se han convertido en vinos a los que hay que prestar la atención que se merecen. Variedades autóctonas, variedades foráneas que se han adaptado a la perfección y un gran trabajo de las bodegas nos hacen disfrutar de vinos que pueden dar muchas satisfacciones y que pueden arrancar en un aperitivo quedándose hasta el final de la comida, incluso hasta el postre y los quesos.