Tamaños de botellas

Cada botella, dependiendo de su forma y tamaño, recibe un nombre determinado. [Foto: diariovasco.com]

De todas las capacidades

De Benjamín a Melchizédec, los tamaños de las botellas

Desde la época en que se transportaba el vino en ánforas hasta el uso cotidiano de las botellas han pasado muchos años, pero la preocupación por mantener los vinos en un estado óptimo se ha mantenido siempre

diariovasco.com | 16/05/2017 |

Los tamaños de las botellas que contienen toda clase de vinos y otras bebidas ha cambiado paulatinamente a lo largo de los años por diferentes razones. Además, muchas de ellas tienen nombre propio. ¿Sabrías reconocerlas?

Cabe señalar que nuestros antepasados buscaban la manera de preservar los vinos, ya que se deterioraban en poco tiempo. Descubrieron que era el contacto con el aire lo que los maleaba e intentaron solventarlo probando todo tipo de envases. No fue hasta 1620 cuando el británico Robert Mansell consiguió en sus hornos un vidrio resistente al ser tratado con carbón. Otro británico, Kenelm Digby, poco después, puso en funcionamiento las primeras botellas. Y en 1821, Rikettes, británico también, puso en funcionamiento la primera máquina para hacer botellas en serie.

La capacidad de 0,75 litros de la botella estándar guarda relación con la capacidad pulmonar

La botella estándar es de 0,75 litros. Es la más común. Parece ser que el tamaño es debido a la capacidad pulmonar de un hombre. Cuando se hacían las botellas una a una, manualmente, era la cantidad de aire que se podía expirar por la caña para hacer la botella. A partir de ahí nos encontramos con una gran variación de medidas, algunas de las cuales lógicas para el consumo solitario o con un mayor número de personas.

Su propio nombre lo indica: Benjamín, y es apenas un cuarto de litro. Luego se pasa a la botella de medio litro para llegar a la habitual. A partir de ahí la cosa se complica. La Magnum es ya bastante común, con 1,5 litros de capacidad. Viene luego Jeroboam, con tres litros; Rehoboam, con 4,5 litros; Matusalem, con seis; Baltasar, con 12 litros y Nabucodonosor, con 15 litros.

En los últimos tiempos se les han unido Salomon, con 24 litros; Souverain, con 26; Primat, con 27 y, la botella más grande, Melchizédec, con treinta litros. El contenido de cuarenta botellas dentro de una. Por otro lado, hay botellas de exposición, enormes, una de ellas con 490 litros de vino, lo que suponen muchos miles de copas. Pero desde 2010 ha sido superada por la realizada por una empresa vitivinícola china, que presentó una botella con 1.850 litros de vino. Mide 4,5 metros y les ha supuesto una gran campaña de publicidad.

No son iguales

Básicamente hay tres líneas de botellas: la bordelesa, la borgoñona y la centroeuropea. Las dos primeras guardan cierta similitud, mientras que la de Alsacia es más alargada, siendo utilizada para vinos blancos o rosados.

Destaca como curiosidad la botella de Kripta, un Gran Reserva catalán cuya base no es plana, sino convexa, por lo que no se sostiene de pie. Hay que mantenerlo en una cubitera o contar con un soporte.




sukaldaTU por Ainara López