Ventresca de bonito Campos

Ventresca de bonito Campos [Foto: Iñigo Galatas]

Se disfruta en compañía

Ventresca de bonito Campos, la temporada que no acaba

Hay conservas que merecen un lugar de honor en la despensa, como la ventresca de bonito Campos, porque abrirlos es todo un acontecimiento por la calidad con la que te encuentras

| diariovasco.com | 03/12/2013 |

Hay productos enlatados que sirven para sobrevivir. Los tienes para rellenar un plato, para quitar el hambre, para paasr el rato. Ocurre mucho con una gran mayoría de latas de bonito en aceite. Ese bonito que un día empezó siendo en escabeche y que, pasando los años, se ha puesto tan de moda el conservado en aceite. A muchas de esas latas no se les exige nada más que cumplan un papel secundario. Y luego hay conservas que merecen un lugar de honor en la despensa porque abrirlos es todo un acontecimiento por la calidad con la que te encuentras. Ocurre con la ventresca de bonito en aceite. La ventresca es esa zona del bonito con más Omega3 y que no se conservaba quizás porque parecía que no merecía la pena, pero gracias a algunas empresas del sector, empresas que buscan la calidad, nos está llegando esta pieza maravillosa que es la ventresca de bonito del norte.

La ventresca de bonito Campos es un primer plato perfecto, con un poco de pan te hace entretenida la cena, siempre con un vino blanco o un cava en la mano

Ventresca de bonito Campos

Campos es una de esas empresas conserveras de Bermeo que aprendió a principios del siglo pasado a hacer la conserva y que, básicamente, lo sigue haciendo de la misma manera, de una manera cuidada y seleccionando el producto. La ventresca es una pieza muy delicada, si te pasas la secas y si te quedas corto resulta empalagosa. Esta pieza de Campos está en un equilibrio perfecto, abres la lata y te encuentras con todo ese brillo que te da la pieza y el aceite de oliva, te llega el aroma y te lo llevas a la boca y es jugoso, lleno de sabor del bonito. Entonces entiendes el porqué de la conserva: alargar la temporada de una pieza que ya se te había olvidado con el final del verano, te vuelven a llegar las imágenes de una tarde noche veraniega con una copa de un buen vino en la mano y la ventresca para dos.

En este caso se puede tomar de la lata tal cual está porque es un primer plato perfecto, con un poco de pan te hace entretenida la cena, puede acompañar una ensalada o se puede poner con un poco de sal gorda para darle color, mejor aún si es una sal al vino tinto o al chocolate e incluso unas guindillas troceadas. Pero siempre con un vino blanco o un cava en la mano y en buena compañía, porque esta ventresca de bonito no pasa desapercibida y es para disfrutar en compañía.




sukaldaTU por Ainara López