Celia

Celia 2014 de Vizcarra [Foto: I. Galatas]


Celia

Año:2014

D.O: Ribera del Duero

Precio:60 €


Finca Chirrí, sn
Mambrilla de Castrejón,
Burgos 09317


La elegancia de la Ribera

Vino de la semana - Celia 2014

Un toque de garnacha hace un vino elegante en la Ribera del Duero

| diariovasco.com | 17/07/2018 |

A los que nos hacemos mayores en esto del mundo del vino a veces nos conformamos con pequeñas alegrías. Una de ellas es ver cómo nace un vino y hacerte mayor al mismo tiempo que ese vino sigue en el mercado y continúa siendo uno de tus vinos favoritos. Me ocurre con Celia de Juan Carlos Vizcarra. Lo primero que me atrajo en aquella época fue el nombre, entonces no se ponían ese estilo de nombres a los vinos y menos a un tinto. “Se lo dedico a mi hija” me dijo, lo que quería decir es que lo que había en la botella debía ser bueno porque era un homenaje a su primera hija, y el vino era diferente. Estamos hablando de una época en la que se valoraba la potencia, la extracción y este vino era elegante, fino, era de los que apetecía la siguiente copa. Quizás fuera por la garnacha, y estamos hablando de una época en la que no se hablaba de garnacha en la Ribera del Duero.

Pocos años después conocí a un comercial incapaz de defenderlo porque decía que era difícil de vender. Era probable, no digo que no, había tantos vinos y tantos iban y venían que te parecía que este iba a ser otro. Afortunadamente Juan Carlos es un hombre de familia, un hombre del vino, un currante como pocos y un hombre de convicciones en Ribera del Duero.

Qué casualidad, los vinos que empezó a hacer en los año 90 y que tanto nos enamoraban, esos vinos de una elegancia que se diferenciaban del resto han terminado por convertirse en tendencia en el mercado. Hoy es lo que se pide y ese señor que empezó haciendo el primer vino de maceración carbónica de la milla de oro de la Ribera con los viñedos de su padre demostrando que era capaz de todo, ese señor es un bodeguero que destaca por sus vinos y por cómo ha ido construyendo su bodega, llegando cuando ha hecho falta.

Y Celia continúa siendo un orgullo para la bodega (también le dedicó otro vino a su segunda hija, Inés) y sigue siendo un vino excepcional, de esos vinos inolvidables con los que te gustaría encontrarte a menudo, un vino que te enamora por su clase, su elegancia por todo lo que es capaz de contarte. Hay muchas historias en este vino, sus viñedos, sus variedades, su tierra. De acuerdo, son 60 euros, pero es un vino que bien se puede calificar como perfecto.