Manzanilla

Manzanilla Micaela [Foto: I. Galatas]


Micaela

Año:2015

D.O: Jerez

Precio:5.50 €


C/ Molinillo II, 2
Sanlúcar de Barrameda,
Cádiz 11540


Casi 400 años de bodega

Vino de la semana - Micaela Manzanilla

Toda la esencia de Sanlúcar que te cautiva desde la primera copa

| diariovasco.com | 07/06/2016 |

Nadie pensó que José Rodríguez Jiménez (Xixaro) fuera capaz de sacar adelante una bodega, al fin y al cabo llegaba al mundo del vino proveniente de otra actividad completamente diferente y cogía una bodega a punto de desaparecer. Pero el alma del vino en Sanlúcar se lleva en la sangre y no sólo fue capaz de sacarla adelante sino que, además, la colocó en un nivel de gran altura, fue capaz de encontrar nuevas y valiosas tierras para hacer sus vinos y fue capaz, antes de su desafortunada y accidental muerte, de transmitir a sus hijos el amor por el vino y la bodega.

Micaela es una de las joyas, una de las maravillas que sólo es capaz de darnos Sanlúcar de Barrameda, el lugar de donde salen los vinos blancos más borgoñones que tenemos entre nosotros. Micaela fue la primera manzanilla que conocí de la casa, me la presentaron en el Kabuki Wellington y “si la tienen será por algo” pensé. Así que buscando la encontré, encontré una bodega con casi 400 años de existencia, que está en la parte alta de Sanlúcar, el lugar en el que incluso en los días más calurosos le llega una brisa amable de la desembocadura del guadalquivir, esa brisa que crea y guarda el velo en flor que es el milagro de estos vinos.

Hasta 4 años está este vino en contacto con el velo, pero parecen más por la intensidad, por sus matices, por ese final tan complejo y que te envuelve el paladar, salinidad sí, notas de frutos secos sí, pero también regaliz y algo de hierba. Lo más importante de estos vinos son la capacidad que tienen de seducirte por un precio ridículo que roza los 6 euros. Y no será el último vino de esta bodega del que hablemos.

Y luego está lo de las etiquetas, los herederos han hecho una labor que se ve pocas veces entre las bodegas sanluqueñas, incluso en el marco de Jerez, son divertidas, atractivas y quieren estar donde deben, en lo más alto del mercado de los vinos. Y luego está Antonio el capataz, pero esa ya es otra historia de gente maravillosa entre botas.




sukaldaTU por Ainara López