Cune

CUNE [Foto: Bodega]

Vinos riojanos que gustan

CUNE una de las bodegas favoritas de los guipuzcoanos

Más de 130 años unidos a los mejores momentos de los guipuzcoanos

| diariovasco.com | 18/02/2016 |

Para muchas bodegas el que haya consumidores fieles es una bendición que les ayuda mantener unos resultados dignos a finales de año. Pero la fidelidad de los consumidores es, a veces, muy frágil, por eso tiene que ser un viaje en las dos direcciones, la bodega tiene que ser fiel a los gustos de sus consumidores y estos siempre estarán con sus vinos.

El caso de CUNE es de los que debería estudiarse en las escuelas de negocios tanto por el desarrollo de la empresa en sí, como por la fidelidad de sus clientes y porque sigue en la misma familia desde que se fundó en 1879. Por eso mismo sirvan estas líneas en las que repaso algunos de sus vinos como un homenaje a tantos años de encuentros fantásticos.

CUNE ha mantenido su filosofía de calidad desde su fundación y no se han apartado de ese camino en los más de 130 años de existencia. Sus marcas, además, han sabido mantener una personalidad que los distingue entre sí y por eso hay quienes saben que no les van a fallar nunca. Con los años la vinificación ha cambiado pero los “químicos” de entonces, los enólogos y enólogas de la casa de hoy en día han sabido mantener ese carácter de cada vino y que el consumidor guipuzcoano sigue encontrando en cada vino.

Viña Real, la fuerza de la sencillez

La primera marca que nació fue Viña Real en 1920. Hoy continúa siendo un líder en ventas y el crianza (conocido como Viña Real Plata) conserva todo lo que se busca en un vino de barra, un vino sencillo que cumple con todas las expectativas. Yo lo definiría como un vino apetitoso, de esos que nunca defraudan porque es goloso y conserva toda la fruta, mi secreto para este vino es dejarlo abierto durante un rato largo porque el vino crece, mejora la fruta y se bebe aún más fácil.

Viña Real Oro, Reserva es un paso más. Conserva el carácter pero se nota la madurez, la madera está muy bien integrada y los torrefactos te atrapan, igual que la vainilla. Es un vino con poderío por su buena estructura. Lo mejor es que sabes que estás ante un vino que tiene vida por delante pero que sepas que estamos ante una de esas bodegas que mantiene el respeto por el consumidor sabiendo que saca el vino en su mejor momento.

Imperial el Reserva que mejor representa la Rioja

Imperial nació por la misma época. El nombre ya es una declaración de intenciones, la “pinta imperial”, una medida que se usaba en el mercado inglés y en la que se embotellaban los vinos. El mercado inglés probablemente sea uno de los mejores conocedores del vino y más aún el de Burdeos y allí es donde este vino tenía que estar a la altura y lo ha estado desde entonces. Este vino se distingue por su elegancia y su redondez, todo lo que se diga sobre él, que si especias, tabaco, tostados o fruta no es importante porque entra en boca y te llena el paladar, todo es muy complejo pero tiene tanta estructura que sientes la satisfacción de un vino completo. Sigue conquistando los mejores paladares y Wine Spectator le dió 100 puntos a la cosecha del 2004, si lo encuentras en alguna carta ni lo dudes, pero un Imperial siempre es un Imperial y este del 2011, que acaba de salir al mercado está a esa altura.

Contino, el amor por el vino

Tengo un especial cariño por Contino, Jesús Madrazo es uno de los grandes personajes del mundo del vino, grandes de verdad y Contino es uno de los primeros vinos con los que caí rendido. Un poco de historia nos coloca en el año 73, una época en la que otras bodegas buscaban la manera de crecer sin límites, CUNE crera Viñedos del Contino, buscando el formato de un Chateau francés en una zona privilegiada junto al río y con un olivo que parece que preside el viñedo. He tenido la oportunidad de hacer alguna vertical de Contino y puedo decir que no decepciona nunca y mantiene su carácter año tras año. Nunca te aburre porque siempre te aporta algo nuevo, hoy puedes fijarte en la fruta, mañana en los tostados y pasado mañana en la elegancia de la madera que hace que este vino sea muy complejo y equilibrado. Es un vino que te marca y no te olvidas de él.

Y según estoy escribiendo me he dado cuenta de que hay un vino de CUNE casi para cada momento del día que va desde el aperitivo, la comida, la cena y hasta para una tertulia final. No debe extrañar que sea una de las bodegas favoritas de los guipuzcoanos y que se merezca el homenaje.




sukaldaTU por Ainara López