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Los sommeliers profesionales de la cata [Foto: Luis M. Unciti]

El 2011 está para abrir

Cata de Crianzas en Arzak

La cata dejó una sorpresa enorme que vino del sur junto a los grandes vinos del norte

| diariovasco.com | 20/06/2014 |

En esta segunda parte de la cata de crianzas que se hizo en el restaurante Arzak nos centramos en el 2011 y tuvimos una sorpresa especial del 2012. No hay grandes diferencias entre esta añada y la del 2010 lo que viene a demostrar que los vinos de crianza son los que mejor representan a las bodegas y aciertan de lleno con estos vinos.

Beronia es una de esas bodegas que desde sus inicios se ha dedicado a la alta calidad y ahora continúa en la línea con la que nació. Este 2011 es muy redondo, muy actual, acertado en la armonía de fruta y madera, tostados elegantes y equilibrio en un final largo. Está para acertar.

Ontañón 2011 también nos cautivó por su complejidad en nariz porque a los frutos rojos se mezclaban ciertos toques lácteos y algo de especias. Es de esos vinos sedosos que gustan y que quedan bien en un montón de mesas. Un vino que apetece.

Y la representación riojana acabó con uno de los grandes clásicos, Cosme Palacio 2011. Precursores de movimientos y estilos en torno al vino su buque insignia ha vuelto a las raíces más elegantes, buscando un ensamblaje perfecto de fruta y toques de vainilla. Roberto Rodríguez consigue la seducción en cada copa con un final largo.

El paso por Navarra nos dejó el Pago de Cirsus 2011, un vino que ha conseguido destacar por su concepto de vino de pago. Recogen la uva en su mejor momento consiguiendo esos aromas de frutos rojos muy intensos, que se trasladan a la boca dejando una sensación golosa y es cuando te das cuenta de que la madera se ha integrado perfectamente. Un vino para disfrutar.

Pasamos a Ribera del Duero con un viejo conocido, Carmelo Rodero 2011, todo un personaje que hace los vinos como a él le gustan, con aromas muy sinceros a fruta negra, con muy buena estructura gracias a una madera muy ajustada, le gusta que sus vinos sean complejos porque un vino te tiene que hablar de su procedencia y este lo hace durante un tiempo.

Jaros 2011 procede de Pesquera de Duero, de donde llegan los más grandes, En un año excelente este vino consigue todos los objetivos que se propone, las frutas, las especias pero, sobre todo un paso por boca agradable y una acidez elegante que le da frescura. El resumen es un buen final en boca.

Y, finalmente, Arzuaga 2011. Este es un vino que cumple con todos los criterios de un Ribera del Duero, la fruta negra, la concentración que casi te lleva a la compota y una entrada en boca que es pura seda. La madera está muy bien integrada y te da toques finales de tostados elegantes, cueros muy finos. Este vino siempre destaca por su equilibrio.

Atención especial a un vino que se presentó desde el sur, Atlántida 2012 llega de Cádiz y es un vino hecho con una variedad única y diferente, la tintilla de Rota. Se le supone potencia por sus grados y por el calor, sí es intenso en aromas pero es un vino muy bien domado por la madera, te llena la boca pero tiene una acidez muy presente lo que hace que el vino sea fácil y fresco. Merece la pena probarlo más.

Es fácil enamorarse de los crianzas sobre todo cuando están bien hechos, es fácil enamorarse de estos vinos que están equilibrados, que conocen la palabra armonía a la perfección. Estos vinos están hechos para disfrutar en las comidas, sin grandes pretensiones y por eso los queremos y los pedimos.

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